La ciudad cordobesa de Marcos Juárez, donde Javier Milei arrasó en el ballotage 2023 al obtener el 75% de los votos frente a Sergio Massa, transita un momento económico muy complejo, dado que una de sus empresas emblemas comenzó a sufrir un fuerte conflicto laboral.
La empresa fabricante de maquinaria agrícola Metalfor es testigo y protagonista de una crisis que impacta en el plano productivo, laboral y político, debido a que este año se desarrollarán las elecciones municipales y la actual intendencia, devenida en libertaria, busca revalidar su mandato.
La compañía, que cuenta con dos plantas en Marcos Juárez y en Noetinger, posee alrededor de 600 trabajadores directos, quienes comenzaron un paro de actividades tras denunciar el pago incompleto de la primera quincena de febrero y la falta de cancelación total de la segunda.
Un problema regional
Dicha situación se suma a otras circunstancias que tornan engorroso el normal desarrollo de la firma, como la circulación de cheques rechazados por montos millonarios, lo que generó gran preocupación en proveedores y en el entramado comercial de la región.
Asimismo, el difícil cuadro se amplifica si se tiene en cuenta los puestos laborales indirectos, entre los que se encuentran comercios, transportistas, talleres y servicios.
El mapa del Sudeste cordobés, que tiene como insignia a la industria metalmecánica relacionada al agro, sufre desperfectos como principal motor económico de esa región.
Un panorama contradictorio
La histórica cooperativa productora de tractores, Pauny, de Las Varillas, vive una situación similar: unos 500 trabajadores —que se convierten en cerca de 800 si se suman empleos indirectos— enfrentan también dificultades vinculadas al contexto económico nacional.
No obstante, a Metalfor se le agrega a un elemento que genera desconcierto y contradicción: el anuncio de la obtención de un crédito internacional por 50 millones de dólares, otorgado por la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos.
Esto produce que el malestar de los operarios aumente, ya que sobrevuela el fantasma de las suspensiones o despidos comienza a instalarse en una comunidad que depende en gran medida de la estabilidad del sector agroindustrial.
Mientras la industria metalmecánica relacionada al agro se encuentra en un laberinto del que no puede salir, el factor político recibe sus coletazos.
La actual intendenta de Marcos Juárez, Sara Majorel, quien comenzó en las filas del PRO, muy cercana a Horacio Rodríguez Larreta, se pintó de violeta y ahora forma parte del armado de La Libertad Avanza. Con ese sello, busca su reelección.
El distrito, si bien apoya al peronismo cordobés en el plano provincial, siempre tuvo una inclinación a la derecha. Primero respaldó a Cambiemos y, en 2023, Milei arrasó en el balotaje frente a Sergio Massa, obteniendo en el departamento Marcos Juárez cerca del 75% de los votos.
En las legislativas del año pasado, se impuso la lista libertaria encabezada por Gonzalo Roca superó por 20 puntos al armado de Provincias Unidas que lideró el ex gobernador Juan Schiaretti.
Aunque ese resultado fortaleció a Majorel, no la convierte en inmune al progreso de la crisis de la industria metalmecánica, donde existe un deterioro prolongado del empleo y del poder adquisitivo podría erosionar el respaldo que hasta ahora mostró el electorado hacia las opciones libertarias, especialmente en una región donde el “voto agro” suele reaccionar con rapidez ante señales económicas adversas.
Con el problema del sector, la próxima edición de ExpoAgro será un termómetro, ya que el foco estará puesto en las inversiones, ventas y el progreso del financiamiento. “Si esto no mejora después de ExpoAgro se complica”, reconocieron.