Desde que comenzaron los despidos persecutorios en Lustramax, la senadora bonaerense Florencia Arietto jugó un papel protagónico en el ataque a los trabajadores. En marzo pasado, llegó al paroxismo e intentó personalmente impedir que un cesanteado ingrese a la planta de la localidad de Tortuguitas, como había ordenado la justicia. El escándalo fue repudiado por todo el arco sindical. Esta semana, luego que siguiera hostigando a empleados y sus abogados, se decidió denunciarla ante Tribunal de Ética del Colegio de Abogados de Lomas de Zamora. Se trata de una presentación por llamar constantemente en redes sociales “mafia” a los abogados laboralistas. Además, se hizo otra presentación penal por presunta “desobediencia judicial y persecución sindical”.
Los trabajadores despedidos de la empresa Lustramax profundizaron esta semana su ofensiva contra la senadora Arietto, a quien acusan de “actuar en favor de la patronal” durante el conflicto laboral que se desató tras una serie de despidos que, según denuncian, tuvieron como objetivo desarticular la organización gremial interna. La nueva presentación fue impulsada por la asociación civil Nace un Derecho, que cuestionó a Arietto por sus reiteradas expresiones en redes sociales contra abogados laboralistas, a quienes calificó como una "mafia".
En paralelo, los trabajadores de Lustramax sostienen que la senadora utilizó su doble condición de legisladora y abogada de la empresa para intervenir activamente en el conflicto, favoreciendo intereses patronales por encima de las resoluciones judiciales y administrativas vigentes. El delegado Leandro Gómez sostuvo que la empresa busca sentar un precedente para avanzar contra la organización sindical dentro de los lugares de trabajo. Desde el conflicto afirman que "Lustramax funciona como un ensayo de la reforma laboral que pretende avanzar sobre los derechos de los trabajadores y las organizaciones gremiales".
Contra los ataques
En ese marco, llevaron sus reclamos a distintos ámbitos institucionales y denunciaron a la legisladora en la Legislatura bonaerense por presunto abuso de autoridad e incompatibilidad de funciones. La campaña por la reinstalación también llegó al Congreso nacional, donde delegaciones de trabajadores mantuvieron reuniones con diputados y senadores de distintos bloques para exponer la situación. "No vamos a permitir que se naturalicen los despidos persecutorios ni el incumplimiento de las decisiones judiciales", señalaron desde el colectivo de trabajadores en lucha, que continúa realizando asambleas abiertas, colectas para sostener el fondo de huelga y caravanas de visibilización junto a organizaciones sindicales, sociales, políticas y estudiantiles de la zona norte del conurbano bonaerense.
Antes de esta denuncia, Arietto protagonizó un tenso episodio en la puerta de la planta de Lustramax al intentar impedir el ingreso de un trabajador que contaba con una manda judicial que lo habilitaba a volver a su puesto laboral. El hecho ocurrió a comienzos de marzo de este año y quedó registrado en un video filmado por uno de los compañeros del empleado con un teléfono celular. Las imágenes se viralizaron rápidamente en redes sociales y muestran a la legisladora bloqueando el acceso a la fábrica mientras discute con los trabajadores. En el video se observa a Arietto ubicada en el ingreso de la planta con los brazos extendidos, tratando de impedir el paso del trabajador que había sido reinstalado por orden judicial. Visiblemente alterada, la senadora repite en varias oportunidades: “No van a entrar, no van a entrar”, mientras los empleados intentan explicarle que existe una resolución judicial que habilita el ingreso.
Antecedentes
Según denunciaron los operarios, el conflicto comenzó con una serie de despidos considerados discriminatorios y “anti sindicales”. La situación escaló luego de que el Tribunal de Trabajo 7 de Pilar ordenara la reinstalación de Gómez. "Arietto bloqueó físicamente el ingreso a la planta para impedir el cumplimiento de la orden judicial", afirmaron los trabajadores en un comunicado. Además, señalaron que durante ese episodio hubo presencia de efectivos de Gendarmería Nacional en los portones de la fábrica, una intervención que, aseguran, no contaba con requerimiento del fiscal interviniente.
El conflicto de Lustramax se suma a una serie de disputas laborales registradas en los últimos meses en distintos puntos del país, en un contexto marcado por denuncias sindicales sobre despidos, cierres de establecimientos y tensiones en torno a la aplicación de la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional. Mientras avanzan las presentaciones judiciales y administrativas, los trabajadores ratificaron que mantendrán el plan de lucha hasta lograr la reincorporación de los despedidos y el respeto de los derechos sindicales dentro de la empresa.