Después de varios meses de silencio y sin intervenir públicamente en el escenario sindical, Pablo Moyano, número dos del Sindicato de Camioneros, reapareció con definiciones contundentes y confirmó su incorporación al frente de gremios que se abrió de la CGT para enfrentar la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional.
En declaraciones a Radio Gráfica, Moyano anunció que se sumará al espacio que encabeza el titular de la UOM, Abel Furlán, y que viene promoviendo una estrategia de confrontación y movilización frente al avance del proyecto oficial. “Hay que estar en la calle. Me reuní con el compañero Furlán y el día que se trate vamos a estar en la calle”, afirmó el dirigente camionero.
La decisión marca una nueva diferenciación con la conducción de la CGT, que mantiene una postura más dialoguista.
Críticas al Gobierno y a los gobernadores peronistas
Durante la entrevista radial, Moyano calificó la iniciativa oficial como una “reforma laboral regresiva” y advirtió sobre sus consecuencias. “Es una reforma que te lleva a la esclavitud. Los jubilados van a tener que pagar las indemnizaciones de los trabajadores. La indemnización desaparecería. Mercado Libre, Techint y YPF son mentores de esta reforma laboral”, denunció.
Además, apuntó con dureza contra los gobernadores peronistas de Córdoba, Tucumán y Catamarca, que evalúan acompañar el proyecto del Ejecutivo. “Repudio total a esos gobernadores que están dudando. Hacen campaña con Perón y Evita y en la primera de cambio te cagan. Van a entregar los derechos laborales por un cordón cuneta”, lanzó.
En ese sentido, Moyano vinculó el escenario actual con la situación interna del peronismo. “Esto pasa porque no hay una conducción del peronismo. Ojalá que con la movilización se pueda suspender o posponer el tratamiento de la reforma laboral”, planteó.
Un frente sindical en construcción
El espacio al que se suma Moyano comenzó a consolidarse la semana pasada en una reunión realizada en la sede de la Unión Obrera Metalúrgica, encabezada por Abel Furlán, y que contó con la participación de dirigentes de ATE, las dos vertientes de la CTA, y otros gremios que rechazan la estrategia de la CGT.
Con el objetivo de presionar a la central obrera para que defina una medida de fuerza antes del tratamiento parlamentario, las organizaciones resolvieron “federalizar el plan de lucha” con acciones en distintas ciudades del país. El cronograma incluye una movilización el 5 de febrero en Córdoba, frente a la Casa de Gobierno, y otra el 10 de febrero en Rosario, en el Centro Cívico.
Según detallaron los organizadores, el frente ya reúne a más de 60 organizaciones sindicales, y continúa sumando adhesiones en rechazo al proyecto de “modernización laboral”.
Distancia con la CGT y llamado a la confrontación
Moyano reconoció el distanciamiento con la conducción cegetista y dio por hecho su integración al bloque que impulsa Furlán. “Con los muchachos de la CGT no hablo hace mucho. Pero los que van a salir a la calle son los compañeros de la UOM, los aceiteros. Vamos a resistir para que no saquen derechos”, afirmó.
Sobre el cierre, dejó una advertencia que sintetiza su posicionamiento político-sindical: “Lo que preocupa es que no hay reacción. Los derechos adquiridos se defienden. Si no hay confrontación total en la calle, nos van a llevar puestos. De un día para otro te quieren limpiar todos los derechos”.
Al cierre de esta nota, el camionero se había reunido con el dirigente metalúrgico Furlán para trazar los pasos a seguir.