Para Hugo Yasky, la reforma laboral busca “disciplinar a los trabajadores y destruir el movimiento sindical”

El líder de la CTA de los Trabajadores volvió a rechazar el proyecto del oficialismo, que se intentará aprobar en febrero, en el marco de las sesiones extraordinarias del Congreso.

Martes, 27 de enero de 2026 11:49

En el marco de la discusión que se viene por la reforma laboral en el Congreso, el secretario general de la CTA de los Trabajadores y diputado nacional, Hugo Yasky, lanzó duras críticas al proyecto impulsada por el gobierno de Javier Milei y aseguró que apunta a “disciplinar a los trabajadores y destruir el movimiento sindical”, sin generar empleo registrado ni mejorar salarios.

En declaraciones radiales, Yasky sostuvo que la iniciativa “abre la puerta al fraude laboral” al permitir que trabajos claramente dependientes se encubran como autónomos. “Si existen facturas o recibos como monotributista, desaparece la presunción de relación laboral, algo que hoy protege al trabajador”, explicó. El dirigente sindical también alertó sobre un cambio profundo en la interpretación del derecho laboral. “Se elimina el principio histórico de que ante la duda se falla a favor del trabajador. Eso deja a la parte más débil prácticamente sin defensa”, remarcó.

En materia salarial, Yasky advirtió que la reforma facilita la tercerización, amplía los pagos no remunerativos y reemplaza el principio de igual salario por igual tarea por esquemas de productividad o premios definidos por el empleador. “Es una ofensiva múltiple que termina licuando el salario y achicando las indemnizaciones”, señaló.

Vía libre a los despidos

Uno de los puntos más cuestionados es el nuevo esquema de despidos. Según Yasky, el llamado Fondo de Asistencia Laboral implica que “el Estado termine financiando los despidos de empresas privadas con recursos que hoy van al sistema jubilatorio”. “Pasamos de un Estado que financia sueldos y jubilaciones a uno que financia despidos”, afirmó.

El proyecto también flexibiliza derechos como las vacaciones y la jornada laboral. “Se permite fraccionar el descanso según las necesidades del empleador y se incorpora el banco de horas, trabajando más sin cobrar horas extra”, detalló. A esto se suma, según Yasky, un fuerte ataque a los derechos colectivos: “Se reduce el derecho a huelga, se debilita la ultraactividad de los convenios y se restringen las asambleas sindicales”.

Antecedentes

Para el diputado, la reforma es “el DNU 70 reempaquetado para buscar legitimidad parlamentaria” y advirtió que su aprobación no reducirá la litigiosidad judicial. “Ni de casualidad va a crear empleo registrado. Ninguna reforma laboral va a frenar los cierres de empresas y despidos que provoca la política económica de Milei y Caputo”, sostuvo. Yasky planteó que el objetivo de fondo no es bajar costos sino imponer un modelo de país regresivo. “Buscan disciplinar a los trabajadores para que impere la voluntad del más fuerte. Es el camino al ‘modelo peruano’, con altísima informalidad, sin industria ni derechos”, afirmó.

Frente a este escenario, llamó a construir una alternativa política y sindical. “Hay que hablarle claro a los trabajadores y proponer reformas que amplíen derechos: regular plataformas, reducir la jornada, garantizar igualdad de género y participación en las ganancias”, señaló. Y concluyó: “En un mundo que discute cómo avanzar, este gobierno propone retroceder. La respuesta tiene que ser unidad en el parlamento y movilización en las calles”.