De acuerdo al último informe del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), la canasta básica registró un incremento del 4,2% durante enero, lo que significa que una familia tipo, compuesta por dos adultos y dos menores, necesitó contar con ingresos por $56.459 para no caer bajo la línea de pobreza.

A su vez, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide solamente el consumo de alimentos, tuvo una suba mensual de 4,6%, de modo que el mismo grupo familiar precisó de $23.722 para no caer en la indigencia.

Cabe mencionar que la CBT tuvo una variación de 39,8% respecto a igual mes del año anterior, mientras que la CBA registró un aumento de 44%, una diferencia que se explica porque las tarifas de servicios públicos y de transporte están prácticamente congeladas desde principios de 2020, mientras los precios del rubro de alimentos fueros de los que más subieron en los últimos meses.

Uno de los datos más destacados del primer mes del año fue que los alimentos y las bebidas no alcohólicas fueron uno de los primeros rubros con un aumento del 4,8% por encima del nivel general. En ese segmento se destacaron, especialmente, las subas en alimentos frescos como carnes y derivados, con incrementos de entre 6,5% y 9,6% mensual, dependiendo de la región geográfica del país; y frutas, con alzas de entre el 7% y 13,1%.