Sin contrato ni aviones y con la planta paralizada, los trabajadores de FAdeA denuncian que atraviesa “el peor momento de toda la historia”

En los últimos 33 meses, renunciaron entre 200 y 250 empleados, sobre todo ingenieros y técnicos calificados, quienes decidieron cambiar de trabajo por los bajísimos salarios. 

 

Jueves, 25 de junio de 2026 01:34

El peor de toda la historia”, así describen los trabajadores el momento que sufre la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) y el secretario gremial del sindicato de trabajadores aeronáuticos, Rogelio Trapote, hizo una descripción de la actualidad de la planta y evidenció su paralización total.

Trapote mencionó que la situación también se agrava por la incapacidad de gestión y una supuesta intencionalidad política, lo que deriva en la ausencia de dinero, materiales y hasta de los propios aviones.

Asimismo, no cuenta con un contrato firme con la Fuerza Aérea ni con clientes privados, lo que redujo su actividad a niveles mínimos. 

Todos estos factores hicieron que en los últimos 33 meses renunciaron entre 200 y 250 empleados, sobre todo ingenieros y técnicos calificados, quienes decidieron cambiar de trabajo por los bajísimos salarios. 

Igualmente, en el presente, quedan 650 trabajadores en la planta, de los cuales sólo 80 están abocados a cumplir con los contratos vigentes con clientes europeos. 

 

Fuerte denuncia 

 

El secretario gremial bromeó con que son “la guardia de seguridad más barata” al sostener que si el establecimiento cierra, el gasto en Gendarmería o Policía Federal para custodiar el predio superaría ampliamente el costo de la masa salarial actual.

Además, realizó una gravísima acusación al indicar que  las autoridades  de la compañía llegaron en su momento con el intento de establecer un esquema de mantenimiento agrario para avionetas privadas fuera de norma, buscando utilizar las certificaciones oficiales de FAdeA para encubrir la maniobra, algo que calificó como una muestra flagrante de incapacidad.

Advertencia 


En el mismo sentido, advirtió que hay riesgo en los hangares y se sinceró: “Menos mal que no tenemos trabajo, porque con este desmanejo sería un riesgo”. 

También, recordó que el margen de error en el sector es cero porque “un avión no se rompe y aterriza, sino que se rompe y se cae”.

Sin embargo, reveló que los trabajadores  tienen guardados tres proyectos viables para transformar la planta en un polo aeronáutico de nivel internacional en el centro de Córdoba, con capacidad de diseño y capacitación, pero que las autoridades nunca quisieron escuchar.  Es más, indicó que el intento del gobierno local por provincializar la empresa también fracasó en el pasado por diferencias económicas entre los gobiernos.

 

Asimismo, como si fuera poco,  reapareció Julio Manco, presidente y director de FAdeA, quien volvió a pisar la fábrica después de seis meses de ausencia y falta de actividad.

En ese marco, se reunió con el gremio en un encuentro donde, según los trabajadores,  “huele mal” y confirmaron que Manco prepara su salida hacia un organismo superior de la Nación.

No obstante, creen que seguirá moviendo los hilos desde arriba, dejando en su lugar a un nuevo presidente que responde directamente como su asesor personal.

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