El gobierno nacional acelera la implementación de hecho de la reforma laboral y apuesta a renegociar en el corto plazo 800 convenios colectivos de trabajo con la ley sancionada y reglamentada. Gracias al fin de la ultraactividad, que introdujo la normativa, la Secretaría de Trabajo avanza sobre los marcos regulatorios de sectores estratégicos. En un primer momento, se hablaba de revisar unos 460 acuerdos, pero ahora los datos marcan que las notificaciones llegarán a casi el doble.
El fin de la ultraactividad, el principio jurídico que mantenía la vigencia de pactos forma automática si no se firmaba uno nuevo, fue clave para que la cartera laboral envíe tanto a empresas como sindicatos 800 notificaciones de revisión. En el oficialismo no quieren hablar de plazos. Pero claro está hay celeridad para que adecuar los convenios al nuevo marco legal y promover una actualización de las relaciones laborales en distintas actividades económicas.
La primera tanda de entendimientos bajo la lupa oficial abarca a los sectores más estratégicos de la economía y, fundamentalmente, a los sindicatos con mayor peso específico y capacidad de movilización del país. En el listado inicial sobresalen gremios de alto perfil como Aceiteros, Bancarios, Camioneros, Construcción, Alimentación, Sanidad, Gastronómicos y el sector aeronáutico (tanto pilotos como personal privado).
Sectores bajo la lupa
La “ofensiva” a los ojos sindicales también alcanza a actividades ligadas a la logística y la energía, como Estaciones de Servicio, Ferroviarios, Petroleros, Marítimos, Portuarios y la industria del neumático. La nómina se extiende además hacia sectores clave de la producción y los servicios, incluyendo a la industria lechera, textiles, químicos, plásticos, seguridad privada, entidades deportivas y futbolistas agremiados, así como a los trabajadores de prensa y la TV abierta y por cable.
En los pasillos de la CGT el diagnóstico es unánime: consideran que esta renegociación masiva y forzada funciona como una "pantalla" para avanzar en una flexibilización de hecho, recortando conquistas históricas ligadas a las jornadas de trabajo, los sistemas de categorías y las condiciones operativas de cada sector. Pero hay sindicatos que forman parte de la central obrera que se desmarcan. Es el caso del gremio de Carlos Acuña, Estaciones de Servicio (SOESGyPE) que este martes anunció que acepta la rediscusión que plantea el área que lidera Julio Cordero.
Ultraactividad
El Decreto 407/2026 reglamenta este procedimiento: considera vencidos los convenios cuyo plazo original expiró, permite tomar como referencia el 31 de diciembre de 2026 para convenios sin fecha expresa de vencimiento, y ordena a la Secretaría de Trabajo iniciar el procedimiento dentro de los 30 días desde la vigencia del decreto.
La ultraactividad es la continuidad de un convenio colectivo después de vencido su plazo, hasta que sea reemplazado por otro. La Ley 27.802 reformó el artículo 6° de la Ley 14.250: ahora sólo mantienen vigencia las cláusulas normativas, es decir, condiciones y beneficios individuales directos del trabajador; las cláusulas obligacionales —por ejemplo, aportes, fondos o cargas institucionales para sindicatos, cámaras o entes vinculados— sólo siguen vigentes si hay acuerdo de partes.