La cantidad de personas que trabajan como conductores de aplicaciones de transporte se duplicó desde la llegada de Javier Milei al Gobierno y ya alcanza a unas 600 mil personas activas en todo el país. Así lo aseguró la Asociación Civil Conductores de Aplicaciones Unidos de la República Argentina (ACCAURA), entidad que nuclea a trabajadores del sector y que reclama el reconocimiento de derechos laborales para una actividad que crece al calor de la crisis económica y el aumento del desempleo.
Según publicó BAE Negocios, la organización estima que en 2023 había cerca de 300 mil choferes trabajando a través de plataformas digitales, mientras que actualmente la cifra ronda los 600 mil. Además, sostienen que más de un millón de personas se encuentran registradas en alguna de las aplicaciones existentes.
"Las empresas no brindan números oficiales, pero sabemos que hay más de un millón de trabajadores registrados en las aplicaciones y estimamos que hay 600 mil activos. En 2023 sabíamos que había casi 300 mil, o sea que entre 2024, 2025 y lo que va del año se duplicó la cantidad. Las barreras de entrada son bajas y con la suba del desempleo crece el número de conductores", afirmó Pablo León, presidente de ACCAURA, en declaraciones reproducidas por BAE Negocios.
La entidad nació en la ciudad de La Plata y actualmente tramita su personería jurídica. Sus integrantes comenzaron reuniéndose en plazas y posteriormente se organizaron a través de grupos de WhatsApp con el objetivo de canalizar reclamos comunes vinculados a las condiciones laborales en las plataformas.
De una opción rentable a una salida de emergencia
Desde ACCAURA aseguran que el perfil de quienes manejan para aplicaciones cambió significativamente en los últimos años. Si antes predominaban trabajadores que buscaban ingresos complementarios o una actividad rentable, hoy la realidad es muy diferente.
"Antes la gente trabajaba con autos de aplicaciones por una cuestión de rentabilidad, ahora vienen por necesidad. La situación del país viene en declive y se sumó mucha gente que se cayó de la clase media, muchos profesionales y jubilados", explicó León.
Según detalló, también aumentó la participación de mujeres, especialmente jefas de hogar, mientras que gran parte de los nuevos conductores son personas mayores de 30 años que perdieron sus empleos formales y encontraron en las aplicaciones una alternativa para generar ingresos.
La mayoría de los choferes trabaja tiempo completo y depende de esta actividad como principal fuente de ingresos. Sin embargo, también existe un número importante de trabajadores que utilizan las plataformas como segundo o tercer empleo para complementar salarios deteriorados por la inflación y la pérdida del poder adquisitivo.
Jornadas extensas y altos costos operativos
Uno de los principales problemas que denuncian los trabajadores es el elevado costo de operar dentro del sistema. Según ACCAURA, actualmente existen alrededor de 5.000 vehículos alquilados exclusivamente para trabajar en aplicaciones.
El alquiler de una unidad cuesta entre 380 mil y 400 mil pesos semanales, mientras que quienes acceden a sistemas de leasing deben afrontar cuotas que oscilan entre los 420 mil y 460 mil pesos por semana durante tres años.
A esto se suman exigencias de productividad y largas jornadas laborales.
"El ritmo es matador. Hay que estar entre 10 y 12 horas por día. Si para nosotros es complicado, imaginate para quienes alquilan o están pagando un leasing", señaló León.
El dirigente explicó además que los conductores deben asumir la mayor parte de los riesgos económicos de la actividad, incluyendo combustible, mantenimiento, multas, seguros y depreciación del vehículo.
Reclamos por derechos laborales y regulación
Desde ACCAURA cuestionan el modelo de negocios de las plataformas y sostienen que, pese a ser considerados trabajadores independientes, las empresas ejercen un fuerte control sobre la actividad.
"Las apps nos llaman socios conductores o colaboradores, pero somos trabajadores con derechos. Nos imponen el precio, el recorrido, nos asignan pasajeros y si nos bloquean la cuenta no tenemos posibilidades de defendernos", sostuvo León.
En este contexto, la organización reclama el derecho a la sindicalización, la negociación de un convenio colectivo específico para el sector y una mayor transparencia en los algoritmos que determinan tarifas, asignación de viajes y bloqueos de cuentas.
Además, exigen que los tiempos de conexión sean considerados tiempo de trabajo, que exista una remuneración mínima garantizada y que se implementen mecanismos de cobertura social para quienes desarrollan la actividad.
Las expectativas sobre una futura regulación también están puestas en el reciente convenio aprobado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para trabajadores de plataformas digitales. Sin embargo, desde ACCAURA reconocen que ven difícil su aplicación en Argentina debido a que requiere ratificación por parte del Gobierno nacional.
Mientras tanto, la actividad continúa expandiéndose como una de las principales salidas laborales frente al deterioro del mercado de trabajo formal, aunque con crecientes cuestionamientos por la precarización, la falta de derechos y la ausencia de una regulación integral que proteja a quienes generan sus ingresos detrás del volante.