Luego de un fallo judicial, el gobierno se vio obligado a reabrir la Paritaria Nacional Docente, que la gestión educativa libertaria intentó clausurar desde hace tiempo. En la cuarta audiencia, realizada ayer miércoles, no hubo acuerdo por la recomposición salarial, lo que profundiza la crisis en el sector, que se extiende en varias provincias. Según se informó, las autoridades volvieron a realizar la misma oferta que había presentado el pasado 19 de marzo: un salario mínimo de 650 mil pesos para abril y 700 mil pesos para mayo. Esta propuesta fue nuevamente rechazada de manera unánime por los gremios del sector, que advirtieron que los montos propuestos no solo están por debajo de la inflación, sino que incluso son inferiores a lo que ya se paga en varias jurisdicciones. “Devuelvan la plata que nos robaron”, reclamaron.
La negociación se da en un contexto crítico donde el ingreso de los docentes se encuentra en su punto más bajo en veinte años. Según cálculos de la CEA, la propuesta oficial de 650 mil pesos representa “valores equivalentes a finales de 2023”, lo que motivó el reclamo de una actualización que lleve el piso salarial a un millón de pesos. Además de la recomposición salarial, los gremios (CTERA, UDA, SADOP, AMET y CEA) mantienen una agenda de reclamos estructurales que incluye: La restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID); aumento del presupuesto educativo nacional; creación de una comisión técnica para abordar condiciones laborales y salud docente; y rechazo al proyecto de Ley de Libertad Educativa, por considerar que el Estado “busca desentenderse de su responsabilidad en la educación”.
A pedido de las organizaciones sindicales, se acordó realizar una nueva reunión técnica en los próximos días, previa a la paritaria de mayo, con el compromiso de que participen las autoridades educativas de las provincias para intentar destrabar el conflicto. Uno de los puntos de mayor fricción durante el encuentro en la Secretaría de Trabajo fue la ausencia de los ministros de Educación en representación del Consejo Federal. Los sindicatos, entre ellos SADOP y UDA, calificaron como “imprescindible” la asistencia de los funcionarios provinciales para dar una discusión real.
Protesta
Mientras se reabría la paritaria, la CTERA realizaba una manifestación, para apoyar los reclamos docentes. “Intentan hacer una farsa de este ámbito, pero no se lo vamos a permitir. Vamos a seguir sosteniendo la Paritaria Nacional Docente porque fueron muchos años de lucha. Para sumar al desmantelamiento que están llevando adelante, nos hacen una propuesta de piso salarial por debajo de lo que están pagando cada una de las provincias”, sostuvo Roberto Baradel, titular de SUTEBBA y dirigente de CTERA, en el acto realizado frente a la sede laboral.
Por su parte, María Laura Torre habló frente a la sede de la Secretaría de Trabajo: “Acá está la docencia del país, los compañeros que obstinadamente están adentro de las Escuelas, los que reciben a los pibes. A los mismos que les robaron parte del salario. Hoy volvió la paritaria nacional porque lo exigió un Tribunal de Justicia del Trabajo, porque de otro modo no nos hubiesen convocado”. “Vinimos a exigirle al gobierno de Javier Milei que está ahí arriba dándonos la espalda, porque nunca nos dio la cara a la docencia del país. No estamos solo por un piso salarial justo, sino para exigir que también nos devuelvan la plata que nos robaron desde que asumieron, que es el Fondo Nacional de Incentivo Docente. Algunos que están ahí arriba ni se enteraron qué es el FONID, lo parimos nosotros en la carpa blanca de la dignidad”, agregó.
Parálisis
En tanto, Marina Jaureguiberry, secretaria general de SADOP, cuestionó la parálisis de la negociación teniendo en cuenta que el propio Estado reconoce la existencia de un Fondo Compensador que asciende a 26 mil millones de pesos. “Hemos puesto de manifiesto la situación de pauperización del sector docente a la que no se nos está dando respuesta”, detalló.
En tanto, CTERA se declaró en “estado de alerta y movilización” para dar la pelea en todo el país por “el FONID, el Financiamiento Educativo, la Infraestructura Escolar y los problemas de salud mental en las escuelas”. “No vamos a cesar de pelear en defensa de nuestros derechos, que conseguimos hace muchos años. No nos resignamos: seguimos en lucha y movilizados en todo el país”, resaltó Baradel.