Crece la rebelión de los metalúrgicos cordobeses contra el acuerdo salarial firmado por la intervención

Este martes la regional de esa provincia marchará para pedir la reapertura de la discusión salarial, y para reclamar políticas de incentivo a la producción nacional. “Lo hacemos en soledad”, afirmó Rubén Urbano, que logró que en algunas empresas locales se mejoren algunos de los aumentos, en especial las cifras complementarias.  


En agosto de este año, la intervención de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) anunció la firma de las paritarias para las dos ramas principales: la metalmecánica y la siderúrgica. Pese a la polémica por la decisión judicial, una comisión integrada por varios dirigentes de distintas seccionales fue elegida para negociar con las cámaras empresariales los aumentos para los próximos meses. La firma incluso logró cerrar un acuerdo en la Rama 21, luego de dos años sin formalizarlo. Pero los valores alcanzados no convencieron a muchos dirigentes que, además de enfrentar la situación irregular del gremio, quieren reabrir la discusión sobre los ingresos. A la cabeza de esta "rebelión" está la seccional de Córdoba, que comenzó hace unas semanas un plan de lucha propio para pedir la reapertura de las paritarias. En soledad, la regional viene realizando acciones locales para denunciar la crisis de ingresos que sufren los metalúrgicos, además de exponer la situación de la industria, golpeada por las políticas "antiindustriales" del Gobierno de Javier Milei. Si bien empiezan a sumarse algunas voces críticas a la intervención —que se extiende en el tiempo—, por ahora la dirigencia cordobesa es la que se puso al frente de los reclamos.

La nueva jornada de lucha de los metalúrgicos cordobeses marca otro hito en el plan de lucha lanzado hace unas semanas contra el acuerdo salarial firmado por la intervención, que además es cuestionada por maniobras que buscan sostenerse sin llamar a elecciones. En agosto, se anunció un acuerdo salarial para el período 2026-2027, que contempla un aumento acumulativo del 23,5 por ciento para la rama metalmecánica (Rama 17) y un incremento del 12 por ciento para la rama siderúrgica (Rama 21), homologados poco después por la Secretaría de Trabajo nacional. Más allá de los números, el rápido entendimiento con las patronales llamó la atención, ya que la segunda rama de actividad llevaba dos años sin acordar aumentos. Ante la falta de una mejora concreta, la UOM Córdoba ya se movilizó contra el convenio y las autoridades judiciales, y volverá a hacerlo este martes, cuando sus integrantes se concentren desde la mañana frente a la Casa de Gobierno, en la capital provincial. "La movilización que vamos a realizar este martes es parte de un plan de lucha que venimos realizando desde la regional Córdoba de la UOM. Lo hemos hecho en soledad, porque somos la única seccional que se opone a la intervención, como lógicamente tenemos que hacer", destacó Rubén Urbano, secretario general de la regional, en diálogo con Data Gremial.

El dirigente recordó que el plan de lucha se inició "en contra de las paritarias que firmó la intervención. Nosotros, en su momento, pedimos una reunión con las cámaras empresariales para pedirles que reabrieran la discusión". "Sabíamos que la respuesta era que no podían hacerlo, que iban a regirse por lo firmado a nivel nacional, pero por lo menos logramos que algunas fábricas, no muchas pero sí importantes, dieran un aumento más, incrementando los montos fijos que se acordaron en la paritaria", agregó Urbano, quien destacó esta mejora: "Así logramos ponerles unos pesos más en el bolsillo a los trabajadores".

En cuanto a la jornada, el reclamo de la UOM de Córdoba es claro: que se reactive la industria, que cesen los despidos y que se implementen políticas para proteger la producción nacional. Desde la conducción cordobesa consideran que el acuerdo «es insuficiente frente a la evolución de los precios y la compleja situación económica que atraviesan los trabajadores».

Situación local

Además de mantener sus críticas a la intervención que encabeza Alberto Biglieri, durante la jornada se reclamará ante el Gobierno de Córdoba por el cierre de FADEA, aunque, en términos generales, consideran que los problemas industriales que se viven tanto a nivel provincial como nacional están vinculados con las políticas de la administración de Javier Milei.

La Fábrica Argentina de Aviones arrastra desde hace años dificultades financieras, problemas estructurales y una fuerte dependencia de los contratos estatales para sostener su funcionamiento. La falta de certezas sobre nuevos proyectos productivos y la demora en la definición de acuerdos estratégicos alimentan la inquietud de los trabajadores y del sector aeronáutico en general. Unos 650 empleados no saben qué pasará con su futuro. "FADEA fue un orgullo para los cordobeses y todos los argentinos, que fabricó en su momento los aviones que combatieron en Malvinas y que fueron elogiados hasta por los propios enemigos", recordó Urbano.

En este contexto, el viernes habrá una audiencia con los responsables de la promoción industrial de la provincia de Córdoba para hablar, por ejemplo, de la situación de las fábricas automotrices. "Vamos a tener una reunión con el ministro para anoticiarlo de esta situación y otras situaciones", adelantó Urbano, quien encabezará esa delegación que buscará el apoyo del Gobierno local a su plan de lucha. En paralelo, la conducción gremial solicitará la intervención del área de Trabajo provincial para que tome conocimiento formal de la situación planteada por los trabajadores y reclamará que el Gobierno de Córdoba gestione ante Nación políticas orientadas a fortalecer la producción industrial.

 

Malestar creciente

Si bien hasta ahora el plan de lucha de la UOM Córdoba se desarrolla "en soledad", como señaló varias veces Urbano, el malestar crece en el sector, no solo por el acuerdo salarial, sino también por la falta de avances en las elecciones que permitan normalizar la situación del secretariado nacional.

Uno de los conflictos abiertos se registra en Industrias Zapla. Allí, los trabajadores de la fábrica ubicada en Palpalá, Jujuy, lanzaron un paro por tiempo indeterminado para reclamar el reconocimiento de montos que consideran pendientes por los dos años anteriores al entendimiento. Sin embargo, esta semana se dictó la conciliación obligatoria, que fue acatada por la UOM de Jujuy.

La medida de fuerza había respondido al reclamo por una importante deuda salarial acumulada entre junio de 2024 y junio de 2026, período durante el cual no se hicieron efectivas las readecuaciones correspondientes, lo que afectó a más de 200 familias de trabajadores.

A pesar de haberse destrabado la prestación de servicios, las partes se comprometieron a reunirse este lunes en la Secretaría de Trabajo para continuar las audiencias de negociación y buscar una oferta concreta que permita resolver el atraso en el pago de haberes.

Una situación similar había ocurrido en julio. En aquella oportunidad, la compañía había ofrecido mejorar los sueldos en función del cumplimiento de metas y del aumento de la producción. Asimismo, esos montos iban a actualizarse de acuerdo con las paritarias. Por entonces, Industrias Zapla había sido beneficiada por el Gobierno provincial con la entrega de un crédito fiscal para reactivar la producción.

Mientras tanto, Industrias Zapla seguía pagando $3.501 por hora, el mismo valor que se mantenía desde 2024, por lo que los salarios de los más de 200 trabajadores permanecían congelados. Esa situación debía cambiar en agosto, cuando el Ejecutivo nacional homologó el acuerdo paritario con el sector. A pesar de ello, la empresa siderúrgica de Palpalá siguió incumpliendo lo prometido. La fábrica cuenta con aproximadamente 220 trabajadores y produce insumos destinados a la construcción.

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