Mujeres costureras de la provincia de Jujuy crearon su propio gremio para combatir la precarización laboral y las desprotecciones que sufre el sector. Además, marcharon ayer al Congreso para impulsar dos proyectos de ley que fomenten el trabajo registrado y regulado.

Sofía Tárraga, delegada del Sindicato Argentino de Trabajo a Domicilio, Textil y Afines de Jujuy, declaró que “nunca a lo largo de los años nuestro trabajo fue valorado ni reconocido como tal”, al tiempo que agregó que “muchos creen que es un oficio, que aprendimos de nuestras abuelas o madres y que no vale pagar por algo que sabemos hacer”.

“Las costureras desde siempre hemos estado precarizadas, no tenemos obra social, ni jubilación, y tampoco el reconocimiento a nuestro trabajo. Somos conscientes de los retos que tenemos por delante, pero vamos a lograr lo que nos proponemos para que nuestro trabajo sea reconocido y valorado por todos”, señaló la delegada.

De este modo, uno de los reclamos hechos es que sean reconocidas aquellas mujeres que trabajan en los talleres en condiciones de precariedad, y que se les garanticen sus derechos. Además, el otro proyecto plantea que se implemente un régimen que permita formalizar el trabajo de las costureras y modistas que se desempeñan en casas particulares, y poder, de este modo, regular sus honorarios.

“Vamos a pedir por nuestros derechos, queremos que la gente sepa que la costura es un trabajo. Lo han naturalizado tanto que no ven el sacrificio que es quedarse hasta las tres de la mañana frente a una máquina cociendo. Ese reconocimiento lo merecemos”, concluyó la referente.