La crisis que atraviesa la industria textil y del calzado volvió a encender las alarmas en Las Flores. A pocos días del cierre de las plantas de Will Der, otra empresa del sector enfrenta un escenario crítico: Coopershoes despidió a 10 trabajadores a comienzos de agosto y crece la preocupación por la continuidad de su planta ubicada en el Parque Industrial de la ciudad.
Según fuentes extraoficiales citadas por el medio local Noticias Las Flores, la empresa podría avanzar con el cierre total de la planta durante el próximo mes. De concretarse, la medida afectaría a los aproximadamente 30 trabajadores que todavía permanecen en la compañía.
Por el momento, no existe una confirmación oficial sobre el cierre definitivo. Sin embargo, los despidos recientes y el contexto que atraviesa la industria generan preocupación entre los trabajadores y vuelven a poner el foco sobre el impacto de la caída del consumo y el avance de las importaciones sobre el entramado productivo de Las Flores.
Coopershoes y una historia marcada por los cambios en la producción
Coopershoes es una empresa de origen brasileño dedicada a la fabricación de calzado deportivo y tiene una larga presencia en Las Flores. La firma produce, entre otras marcas, Pony, y durante distintos períodos llegó a convertirse en una de las empresas relevantes del Parque Industrial local.
La evolución de su plantilla laboral estuvo fuertemente vinculada con las condiciones generales de la industria nacional. Durante el período comprendido entre 2016 y 2019, marcado por una política de apertura de importaciones, la empresa atravesó una reducción significativa de su producción y llegó a contar con apenas 70 operarios.
Con el cambio de escenario económico y una recuperación de la producción, la situación laboral mejoró durante los años siguientes. La planta llegó a alcanzar un plantel de 310 trabajadores en 2022, uno de sus momentos de mayor expansión reciente.
Sin embargo, desde 2024 comenzaron nuevamente los recortes. A comienzos de febrero de ese año se produjeron 45 despidos, mientras que en marzo se sumaron otras 15 cesantías. El proceso también alcanzó a otros establecimientos y talleres vinculados con la actividad, entre ellos la cooperativa Socran, anteriormente conocida como Meraki.
Ahora, los 10 despidos concretados durante agosto vuelven a generar incertidumbre sobre el futuro de la fábrica.
El temor por otros 30 puestos de trabajo
La principal preocupación en este momento está puesta en los 30 trabajadores que continúan en Coopershoes. Si finalmente se concreta el cierre que anticipan fuentes extraoficiales, todos esos puestos de trabajo quedarían en riesgo.
El posible cierre se produce apenas días después de que se conociera la decisión de Will Der de abandonar sus operaciones en Las Flores y General Pacheco, en un proceso que afecta alrededor de 120 puestos de trabajo.
De esta manera, dos empresas vinculadas a la industria textil, la confección y el calzado podrían dejar de operar en un período muy corto, profundizando el impacto sobre el empleo industrial de la localidad.
La situación genera especial preocupación porque el Parque Industrial de Las Flores constituye uno de los principales núcleos productivos de la ciudad y durante años concentró empresas capaces de generar cientos de puestos laborales.
Will Der: otro golpe para la industria local
El caso de Coopershoes aparece inmediatamente después del cierre de Will Der, una histórica empresa dedicada a la confección de indumentaria deportiva que llegó a trabajar para marcas internacionales como Puma, Adidas, Salomon y Vans.
La firma cerró sus plantas de General Pacheco y del Parque Industrial de Las Flores, afectando alrededor de 120 puestos de trabajo.
En Las Flores, la planta había llegado a contar con más de 100 trabajadores a fines de 2023. Sin embargo, durante los últimos meses había sufrido una fuerte reducción de personal.
El cierre también estuvo acompañado por incertidumbre laboral. Trabajadores denunciaron dificultades para obtener precisiones sobre su situación, liquidaciones pendientes y eventuales indemnizaciones. Incluso se informó que, luego de impedirse el ingreso a la planta, la empresa comunicó a través de WhatsApp que los trabajadores no estaban despedidos sino “suspendidos”.
Además, los trabajadores señalaron la existencia de deudas salariales previas, entre ellas montos vinculados con vacaciones que no habrían sido liquidadas.
El conflicto quedó así en manos de las autoridades laborales, mientras los empleados permanecían en estado de asamblea a la espera de respuestas.
Importaciones y caída del consumo, en el centro de la crisis
El escenario que atraviesan Coopershoes y Will Der se inscribe en una crisis más amplia de la industria textil y del calzado argentino.
Entre los factores señalados desde el sector aparecen la apertura de las importaciones, la caída del consumo interno y la pérdida de poder adquisitivo de los salarios. La combinación de estos elementos redujo la demanda de producción nacional y aumentó la presión sobre las empresas locales.
El secretario de Producción de Las Flores, Cristian Chiodini, identificó recientemente estos factores como algunas de las causas estructurales que explican la crisis que atraviesa el sector productivo de la ciudad.
El deterioro no se limita a las empresas de mayor tamaño. Las pequeñas y medianas firmas industriales también enfrentan dificultades para sostener sus niveles de producción ante un mercado interno debilitado y una mayor competencia de productos provenientes del exterior.
Una industria textil que acumula cierres y despidos
El caso de Coopershoes se suma a una extensa lista de empresas textiles y de indumentaria que durante los últimos meses atravesaron despidos, suspensiones, reducción de personal o cierres de establecimientos.
Entre los casos mencionados en el sector aparecen Texilo, Dass, Amesud, Textilana y la empresa propietaria de la marca Mauro Sergio, proveedora de Kosiuko.
También se conoció recientemente el caso de Sabri, una empresa de Catamarca dedicada a la confección para marcas internacionales como Zara y Puma, que comunicó el despido de 80 trabajadores de su planta de Recreo. La fábrica había llegado a generar empleo para más de 350 familias.
La reiteración de estos episodios expone el deterioro de una actividad que históricamente tuvo un fuerte peso en la generación de empleo industrial.
Menos producción y caída de las ventas
Los problemas de las empresas textiles también están relacionados con la evolución del consumo. De acuerdo con los datos mencionados por el sector, las ventas minoristas de indumentaria acumulan una caída superior al 18% interanual, mientras que la confección habría registrado una contracción cercana al 28,5%.
La menor actividad tendría un impacto directo sobre el empleo, con una pérdida estimada de más de 10.000 puestos de trabajo directos e indirectos en la cadena.
Al mismo tiempo, informes sectoriales citados en el material señalan un fuerte crecimiento de las importaciones de prendas terminadas y de productos vinculados con la fabricación textil.
Para las empresas nacionales, la combinación de menores ventas, competencia importada y dificultades para sostener los costos de producción configura un escenario cada vez más complejo.
En ese contexto, la capacidad instalada de distintos segmentos de la industria textil se encontraría en niveles particularmente bajos. El tejido y la confección, según datos difundidos en el sector, operarían por debajo de la mitad de su potencial.
Las Flores vuelve a quedar en alerta
El posible cierre de Coopershoes representa un nuevo golpe para el empleo industrial de Las Flores y llega en un momento especialmente delicado para la actividad productiva local.
Mientras todavía persiste la incertidumbre entre los trabajadores de Will Der por el cierre de sus plantas, los despidos en Coopershoes abren un nuevo frente de preocupación.
Por ahora, el eventual cierre de la planta de Coopershoes no fue confirmado oficialmente. La posibilidad, sin embargo, ya genera alarma por el impacto que tendría sobre los 30 trabajadores que permanecen en la empresa y sobre una ciudad que viene sufriendo la pérdida de fuentes de empleo vinculadas a la industria textil.
La evolución de la situación durante las próximas semanas será clave para determinar si la planta logra sostener sus operaciones o si Las Flores enfrenta un nuevo cierre industrial.