APJ GAS: El “libre mercado” no resuelve el servicio público de gas natural y la imprevisión del Gobierno le suma presión

El gremio liderado por Rubén Ruiz se expresó ante la preocupación de escasez de Gas Natural Comprimido (GNC). “Demoras innecesarias que acumulan escollos salvables si no hubiera imprevisión”, expresaron.

Por Redacción

27 de mayo de 2024

Desde hace unos días las estaciones de servicios del interior de la provincia no vendían GNC, ahora la problemática llegó al AMBA y generó mayor preocupación. “El problema que estamos viviendo con el desabastecimiento provisional de gas natural, especialmente a GNC’s, generadoras eléctricas e industrias, tiene origen en la visión que tiene el gobierno del negocio y el servicio público”, señalaron desde la Asociación del Personal Jerárquico de la Industria del Gas Natural, Derivados y Afines (APJGAS).

A través de un comunicado, la Comisión Directiva encabezada por Rubén Ruiz describió la situación que provocó el gobierno de Javier Milei: “En primer lugar, la decisión de ajustar el gasto público sin elaborar un orden de prioridades afectó la terminación de los trabajos en las Plantas Compresoras de Tratayen y Salliqueló en el Gasoducto Néstor Kirchner (GNK) que implica una pérdida de transporte de gas natural de 11/12 millones de m3/día y también atrasó el gasoducto Mercedes-Cardales”.

“En segundo lugar, el desmantelamiento paulatino de Cammesa y su desafectación del manejo del GNK (tramo 1), el gas importado de Bolivia y el gas contratado de los barcos en Escobar (15% del gas natural a transportar) a manos de Enarsa impide un manejo integral y unificado de las herramientas existentes para hacer frente a los momentos de crisis”, continuaron.

A su vez, resaltaron que “la decisión de contratar 10 barcos en lugar de 20 para hacer frente al frío está pasando su factura”. Sumado a que “el frío sostenido se adelantó” y “los barcos de GNL no están y el Estado tiene que salir a comprar 200.000 toneladas de fuel oil y 350.000 m3 de gas oil por un monto de U$s 500 millones de dólares no trasladable a la factura de gas”.

En ese marco, además, el Ejecutivo nacional presionó a las distribuidoras de gas natural para que compraran el gas de los barcos al precio contratado (U$s 12 cada 27 m/3) y que lo vendieran a 4 U$s. Según comentaron desde el gremio, “las distribuidoras se negaron, la licitación quedó desierta, se atrasó el proceso de compra - venta y, finalmente, el Estado aceptó hacerse cargo de la diferencia vía nuevos subsidios”.

Gasoductos demorados

Para el gremio del Personal Jerárquico, la demora en el proceso licitatorio del Gasoducto Néstor Kirchner 2 el cual aportaría otros 20/22 millones de m/3 por día, es un dato no menor porque habilitaría gas natural para el consumo de generadoras y residenciales de la zona central del país.

“Recordemos que el primer tramo del GNK se realizó en tiempo récord con financiación proveniente del impuesto a la riqueza que este gobierno no está dispuesto a reeditar”, afirmaron.

Por otra parte, la APJ GAS denunció que aún están en proceso de ejecución las obras de reversión del gasoducto norte que también se atrasaron porque estuvo en discusión el estilo de financiamiento, a pesar que el BND brasilero ya acordó un préstamo equivalente al 75% del costo de la obra y porque existen demoras en los pagos previstos con empresas que comenzaron los trabajos.

“La reversión actual es una versión minimizada de la original y permitirá utilizar solo los motocompresores de las cuatro plantas en cuestión y no, sus turbinas”, explicaron desde la entidad gremial. Y agregaron que los privados discutieron hasta el límite sus aportes y el gobierno pretendió no usar ese préstamo del banco estatal brasilero. “Demoras innecesarias que acumulan escollos salvables si no hubiera imprevisión”, manifestaron.

Por último, el gremio liderado por Rubén Ruiz sostuvo que el manejo eficaz o deficiente de los servicios públicos siempre es parte de una planificación integral con el resto de la economía. “Ganar plata no es lo mismo que privilegiar el servicio público de una Nación con un pueblo usuario que paga rigurosamente sus facturas (el índice de morosidad es menor al 5%). Los intereses crujen y se develan con total crudeza”, concluyeron.