Esta semana, el gobierno nacional formalizó la transferencia de la totalidad de sus acciones en Transener, la principal operadora de transporte eléctrico en alta tensión del país, a un consorcio integrado por las firmas Genneia y Edison Energía. La privatización, que incluyó un pago de 356 millones de dólares, fue criticada por diversos sectores, que ven en la maniobra una pérdida de soberanía, y un negocia para “amigos del poder”. Al respecto, Carlos Minucci, secretario general de la Asociación del Personal Superior de Empresas de Energía (APSEE), con esta operación la gestión libertaria “completa la entrega total de nuestra soberanía energética”.
“Todo lo que es el manejo eléctrico ya está en manos privadas”, comentó Minucci, en declaraciones radiales. En este contexto, el dirigente afirmó: “Lo raro de todo es la licitación, que terminaron más o menos fraguando hasta que apareció una empresa allegada a Luis Caputo, que termina tomando Transener. Neuss y Brito son quienes representan esta empresa, y también creo que Nicky Caputo”.
“Transener tiene el 96 por ciento de la red total y Transba, de la provincia de Buenos Aires, el 14 por ciento. Esto que yo te muestro es que hoy estamos en manos de una empresa privada que va a decidir si tenemos luz o no”, añadió el dirigente sindical. Además, remarcó: “Hemos perdido la soberanía energética, porque la minería, el petróleo y ahora la energía eléctrica están en manos privadas, porque por más que el presidente se ponga la ropa de YPF, la empresa es manejada como si fuera privada”.
Plan de fondo
Esta privatización se enmarca en un plan más ambicioso: el desguace y venta de los activos de Enarsa. Según fuentes oficiales, la compañía estatal ha pasado de controlar diez unidades de negocios a finales de 2024 a solo cuatro en la actualidad. “Nos están distrayendo con Manuel Adorni, y están pasando los elefantes por el baño”, alertó Minucci, respecto de la privatización de Transener y el plan general del gobierno para entregar estas empresas al sector privado.
Para el dirigente sindical, esto es “un atentado contra la soberanía del país”, y marcó que “suponiendo que estuvimos en guerra, cómo manejamos nuestra energía eléctrica si no manejamos nuestra soberanía. Esto es muy, pero muy grave”. Ya a fines del 2025, Minucci alertó sobre el esquema que busca imponer el gobierno con la liberación de las tarifas y la llegada de capitales privados.
Polémica operación
La operación se concretó a través de la Resolución 673/2026 del Ministerio de Economía, marcando el retiro definitivo del sector público de la conducción de la compañía. La venta de la participación estatal en Citelec (el holding que controla Transener) se adjudicó al consorcio integrado por las firmas Genneia y Edison Energía. El grupo ganador desembolsó la suma de 356.174.811,78 dólares, una cifra que superó ampliamente el precio base de 206 millones de dólares fijado inicialmente para la licitación. En el concurso público, que atrajo ofertas por un total de 887 millones de dólares, también participaron empresas como Central Puerto S.A. y Edenor S.A., cuyas propuestas quedaron por debajo de la presentada por el consorcio vencedor. Desde el palacio de hacienda, el ministro Luis Caputo celebró la medida afirmando que el Estado "abandona el rol empresario que nunca debería haber cumplido".
Con esta adquisición, el consorcio Genneia-Edison asume el co-control de Citelec junto a Pampa Energía, la firma liderada por Marcelo Mindlin. Los nuevos socios aportan un perfil de fuerte peso en el mercado local. Genneia es la principal generadora de energías renovables en Argentina, actualmente bajo la conducción de Jorge Brito. Mientras que Edison Energía, encabezada por los hermanos Juan y Patricio Neuss, cuenta con socios estratégicos como el grupo Inverlat y empresarios de Newsan, como Rubén Cherñajovsky. Transener no es una empresa menor en el esquema nacional: opera más de 12.600 kilómetros de líneas de alta tensión (500 kV) y, junto a su controlada Transba, gestiona el 85 por ciento de la transmisión eléctrica de Argentina. Con una red que une Jujuy con Santa Cruz, la firma mantiene niveles de eficiencia críticos, con una disponibilidad del servicio superior al 99,7 por ciento.