Las distintas centrales sindicales planean pedir ajustes que llegan al 40%, y la posibilidad de revisar los números a más tardar en octubre próximo, ante los temores que despierta una inflación acelerada que acumuló 13% en el primer trimestre.

La CGT prevé solicitar una suba de hasta el 40% y dejar abierta la posibilidad de un aumento en dos tramos. A su vez, la CTA reclama que el sueldo mínimo se aproxime a la canasta básica y que sea solo en un tramo.

El último encuentro de ese cuerpo tripartito se realizó el 14 de octubre último, y definió un aumento del 28% en tres cuotas, la última de las cuales se completó en marzo pasado.