El Ministerio de Trabajo de la Nación, cartera dirigida por Claudio Moroni, rechazó el pedido de la Federación Argentina de Prestadores de Salud (FAPS) de suspender las negociaciones salariales de los trabajadores de Sanidad por las complicaciones económicas que trajo la pandemia.

A pesar de que reunión paritaria está prevista para el jueves próximo, las cámaras empresariales pidieron que se suspendan las paritarias del sector debido “al estado crítico en que se encuentran la mayoría de los prestadores” por “la variación que sufrieron los costos” y “el incremento de los valores retributivos que perciben por las prestaciones que brindan”. Pese a los incrementos en las cuotas que pagan los afiliados a las prepagas, los privados argumentan que muchos establecimientos tienen dificultades para hacer frente al pago de sueldos.

Por su parte, la Federación de Asociaciones Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA) salió a repudiar la postura de la patronal y publicó un comunicado, mediante el cual aseguraron que “no se tolerarán excusas ni explicaciones, no vamos a tolerar la irresponsabilidad de los empresarios que pretenden evadir sus obligaciones” al tiempo que señalaron que “los trabajadores de la Sanidad somos la artillería en la batalla contra la pandemia y vamos a exigir que se reconozca nuestro esfuerzo”.

“Asumimos el compromiso de trabajar sin límites para mejorar la salud de todos, porque esa era nuestra responsabilidad, la de los empresarios es actualizar y pagar los salarios en tiempo y forma. Mantengamos la unidad, la solidaridad y la organización sindical que son las herramientas con las que contamos para alcanzar los objetivos”, concluye el escrito.