En un contexto donde miles de trabajadores independientes denuncian el cierre de cuentas bancarias, bloqueos preventivos y restricciones para operar dentro del sistema financiero, comenzó a consolidarse WAYA, una aplicación que busca facilitar la inclusión financiera de monotributistas, emprendedores, feriantes y cuentapropistas mediante un ecosistema de servicios pensado para acompañar su actividad cotidiana.
La iniciativa nació de la mano del economista Leonardo Ferrucci, quien sostiene que el crecimiento económico "empieza por la microeconomía" y que la inclusión financiera no puede limitarse únicamente al acceso al crédito.
"La inclusión financiera no empieza con un préstamo. Empieza cuando una persona puede vivir, trabajar y crecer dentro del sistema", resume Ferrucci en diálogo con Data Gremial.
Según explica el fundador y CEO de WAYA, uno de los principales problemas que enfrentan hoy quienes trabajan por cuenta propia no es solamente conseguir financiamiento, sino poder permanecer dentro del sistema financiero.
"Mientras el Banco Central impulsa la bancarización, miles de personas sufren cierres de cuentas, bloqueos preventivos o restricciones operativas sin recibir explicaciones claras. Cada cuenta cerrada representa una persona menos dentro del sistema formal", alerta.
El problema del sobreendeudamiento
Ferrucci también pone el foco en otro fenómeno que considera preocupante: el crecimiento del endeudamiento de las familias.
De acuerdo con su diagnóstico, numerosas líneas de crédito presentan Costos Financieros Totales (CFT) superiores al 150% e incluso al 200% anual, mientras que muchas familias destinan entre el 40% y el 60% de sus ingresos al pago de préstamos y obligaciones financieras.
Además, advierte que actualmente el 43% de las personas se encuentra en las categorías crediticias 3, 4 y 5, una situación que dificulta el acceso a nuevo financiamiento y compromete la sustentabilidad económica de millones de hogares.
"La verdadera inclusión financiera no consiste en darle un préstamo caro a una persona. Consiste en darle herramientas para progresar sin quedar atrapada por el endeudamiento", grafica sobre uno de los objetivos de WAYA.
Un ecosistema para formalizar el trabajo independiente
Más que una billetera virtual, WAYA fue concebida como una plataforma de acompañamiento para trabajadores independientes.
La aplicación permite contar con una cuenta digital con CVU, realizar cobros mediante QR o links de pago sin comisiones, administrar el monotributo y acceder a distintos servicios orientados a quienes desarrollan actividades por cuenta propia.
Su primera experiencia de gran escala se dio junto al Sindicato Único de Trabajadores de Ferias de la República Argentina (SUTFRA), que conduce Mariana Berbeglia.
A través de ese convenio, miles de feriantes comenzaron a utilizar la plataforma para cobrar sus ventas, gestionar la afiliación sindical, iniciar su inscripción como monotributistas y acceder a servicios de salud y otros beneficios sociales.
El programa ya alcanza a trabajadores de La Salada, distintos predios feriales de La Matanza, la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Salta.
Proyección regional
El proyecto también comenzó a trascender las fronteras argentinas.
De la mano de la Organización Latinoamericana de Trabajadores Independientes (OLTI), que también dirige Berbeglia, WAYA inició un proceso de expansión regional.
La plataforma comenzará a operar próximamente en Paraguay, mientras avanza en acuerdos para desembarcar en Bolivia. La estrategia forma parte de un proceso más amplio de formalización del trabajo independiente en América Latina, impulsado por la OLTI, organización que recientemente fue declarada de interés regional junto con la aplicación por parte del PARLASUR.
Para Ferrucci, el objetivo es construir un sistema que pueda replicarse en toda la región.
"Queremos que un trabajador independiente tenga las mismas oportunidades viva en Argentina, Paraguay, Bolivia, Uruguay o Brasil. La informalidad no reconoce fronteras y las soluciones tampoco deberían reconocerlas", concluye.