En pleno derrumbe del consumo, multinacional que fabrica Oreo y Milka se comprometió a garantizar puestos de trabajo, recategorizaciones y un súper bono

Mondelez y el sindicato STIA alcanzaron un entendimiento que incluye una suma fija de $920.000 para todos los trabajadores de la planta, recategorizaciones y el compromiso de no despedir trabajadores al menos por un año.

Domingo, 05 de abril de 2026 00:00

En medio de un escenario económico adverso para la industria y con el antecedente de la paralización de su producción entre el 14 de diciembre y el 5 de enero pasados, la multinacional Mondelez —fabricante de marcas como Oreo, Milka y Cadbury— alcanzó un acuerdo sindical calificado como “histórico” que garantiza la estabilidad laboral en su planta de Pacheco, en la provincia de Buenos Aires, por al menos un año.

El entendimiento, firmado con el Sindicato de Trabajadores de la Alimentación (STIA), no solo asegura la continuidad de los puestos de trabajo, sino que también establece mejoras salariales, recategorizaciones y nuevas condiciones laborales. Además, la empresa reafirmó su compromiso de producir en el país, incluso sustituyendo productos que hasta ahora eran importados.

La planta de Pacheco es la principal operación de Mondelez en la Argentina y una de las más importantes de la región. Desde allí se elaboran galletitas, chocolates y golosinas bajo marcas como Milka, Cadbury, Oreo, Pepitos, Express y Tang.

Estabilidad laboral y mejoras salariales

Uno de los puntos centrales del acuerdo es el compromiso de la empresa de no realizar despidos durante un año, lo que introduce previsibilidad en un contexto de incertidumbre para el empleo industrial.

En paralelo, se estableció el pago de una suma fija de $920.000 para todos los trabajadores de la planta, que será abonada en dos cuotas. A su vez, 230 operarios serán recategorizados a un nivel superior, una medida que desde el gremio destacaron como “histórica” por su alcance.

El convenio también incluye un aumento del 18% en el incentivo logístico y la ampliación de bonificaciones por productividad, lo que impactará de manera directa en los ingresos de los trabajadores.

Cambios en las condiciones laborales

En materia de condiciones de trabajo, se acordó la estandarización del descanso de 80 minutos en cada turno de ocho horas, formalizando una práctica que hasta ahora no estaba garantizada de manera uniforme.

Asimismo, la empresa se comprometió a construir nueva infraestructura para el personal, incluyendo dos salas de descanso en la planta, en respuesta a los reclamos de las comisiones internas.

Según fuentes de la compañía, los cambios en turnos, relevos y tiempos de trabajo forman parte de un proceso de adecuación productiva para mejorar la competitividad sin afectar la continuidad laboral.

Apuesta por la producción nacional

Uno de los aspectos más destacados del acuerdo es la decisión de Mondelez de avanzar en la sustitución de importaciones mediante una mayor producción local.

El titular del STIA, Sergio Escalante, subrayó la importancia de este punto: “Uno de los ejes centrales es el compromiso de producir en el país artículos que hoy se importan. Esto es fundamental para la defensa de la industria nacional y asegura la continuidad y creación de empleo genuino”.

En esa línea, el dirigente remarcó el carácter excepcional del acuerdo en el contexto actual. “En medio de un industricidio y con una caída generalizada de ventas y producción, logramos garantizar la estabilidad de los trabajadores y blindar los puestos de trabajo”, afirmó.

Un sector que resiste la crisis

El acuerdo en Mondelez se da en un contexto complejo para la industria argentina, atravesada por la caída del consumo y la retracción de la producción. Según datos de consultoras privadas, el consumo masivo apenas logró recuperarse un 2% en 2025 tras una fuerte caída del 16% en 2024.

A su vez, estudios recientes indican que los hogares argentinos redujeron la frecuencia y el volumen de compra, con una tendencia hacia canastas más pequeñas y mayor elección de segundas marcas.

Sin embargo, dentro de este panorama, el sector de alimentos y bebidas aparece como uno de los pocos que logra sostener cierta estabilidad. De acuerdo con el Índice de Producción Industrial, este rubro registró un leve crecimiento interanual del 0,9% en el primer bimestre de 2026, en contraste con la caída general de la industria.

En ese marco, el acuerdo alcanzado en la planta de Pacheco se posiciona como un caso atípico que combina estabilidad laboral, mejoras salariales y una apuesta por la producción nacional en medio de un escenario de crisis.

 

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