“El maquillaje no puede ocultar la realidad”. Con esa definición, la Mesa Sindical volvió a cuestionar con dureza la política económica del gobierno nacional y, en particular, los datos oficiales de inflación, que calificó como “maquillados” y cada vez más alejados del impacto real que sufren las familias trabajadoras.
El Ejecutivo informó una inflación “oficial” del 2,8%, un número que, según advirtieron desde el espacio sindical –que integran APJ GAS, APJBO, APSEE y la Federación Judicial, entre otras organizaciones–, no refleja en absoluto la realidad cotidiana de los hogares. Por el contrario, remarcaron que el costo de vida sigue en ascenso y que la suba de precios se concentra justamente en los rubros esenciales.
Los aumentos que más golpean a las mayorías
En ese sentido, señalaron que el propio gobierno debió reconocer que los gastos que más aumentaron fueron los que ocupan una mayor proporción del ingreso de los sectores populares: alimentos, transporte, agua, luz, gas, combustibles y comunicaciones.
“Esto vuelve a poner sobre el tapete una pregunta central para las mayorías: ¿cuánto cuesta ir y venir del trabajo y cuánto cuesta comer?”, subrayaron desde la Mesa Sindical.
Despidos, paritarias pisadas y una deuda salarial
Desde el espacio también alertaron sobre el contexto social que rodea a estos datos: más de 270.000 despidos de trabajadores registrados y paritarias sistemáticamente pisadas, que impiden cualquier recomposición real de los salarios, incluso frente a una inflación subestimada.
Asimismo, recordaron que vienen denunciando desde hace tiempo que la medición oficial está “amañada”. Si bien el gobierno anunció cambios metodológicos a partir de enero, las organizaciones advirtieron que no se abandonaron las viejas prácticas.
“Pasan por alto el 23% que nos deben a las y los trabajadores por su cálculo desactualizado y pretenden empezar de cero, como si nada hubiera pasado”, señalaron.
Reforma laboral y ajuste a las provincias
Como “frutilla del postre”, denunciaron el intento de avanzar en una reforma laboral que calificaron de “esclavista”, impulsada mediante presiones y promesas de recursos a los gobernadores, quienes ya advirtieron que la nueva normativa les quita ingresos vitales.
Según remarcaron, este esquema profundiza la transferencia de recursos desde los sectores populares hacia los grandes grupos económicos, consolidando un modelo con claros ganadores y perdedores.
Paro y movilización el 10 de febrero
Por todo ello, la Mesa Sindical reiteró su reclamo de una compensación salarial del 23% para todas y todos los trabajadores —registrados y no registrados—, jubilados y pensionados, y convocó a participar del paro y la movilización del próximo 10 de febrero frente al Congreso Nacional.
“Nuestro bolsillo y nuestro futuro están en juego. No hay neutrales: hay ganadores y perdedores”, concluyeron.
La Mesa Sindical está integrada por: FTCIODyARA (Trabajadores Aceiteros y Desmotadores de RA), APSEE, ATE, CTERA, APLA, APJ GAS, CEPETEL, FJA, AUB (Judiciales Bonaerenses), APJBO, UPJ Banco Provincia de Bs. As., ASUEMIN, SOEPU, APDFA, Federación Gráfica Bonaerense, SPIQyA SL (Químicos de San Lorenzo), SOERM, AGTPS, ASSRA, SEC (Sindicato Empleados de Comercio), APSA, SUTEPA, UTI (APJ Televisión Pública), SIPREBA, FESPROSA, CCCP, FESINTRAS, AMM (Asociación Médicos Municipales), AAMP (Asociación de Médicos de Establecimientos Privados), Federación Profesionales de GCBA, FETRA, Luz y Fuerza La Pampa, Luz y Fuerza MDP, Luz y Fuerza Zárate, OTECH, APNCEA, ATE CNEA, STIGAS La Plata, STIGAS Neuquén–Río Negro, STIGAS CABA y GCBA, FEPYVA, ATEPSA, SECLORAF, FAGDUT, SUTEF (Docentes de Tierra del Fuego), Sindicato de Educadores del Chaco (SECH), Sindicato de Prensa de Rosario, FEPENVA (Federación del Personal de Vialidad Nacional), ADEF, ADBP Buenos Aires, FESTRAM y FESINTRA.