La CGT apuntó contra los gobernadores peronistas: “No se puede vender la dignidad del pueblo por dos metros de asfalto”

La dirigencia responsabilizó a los mandatarios que acordaron con el oficialismo su apoyo a la propuesta de modernización laboral por recursos para sus provincias. Además, se ratificó la estrategia de judicializar la iniciativa, que debe ser ratificada por el Senado.

Lunes, 23 de febrero de 2026 11:19

La reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei profundizó el enfrentamiento del oficialismo con la CGT y abrió un frente de tensión con gobernadores peronistas, a quienes Octavio Argüello señaló como responsables de haber facilitado su avance parlamentario. “No se puede vender la dignidad del pueblo por una zanja-cuneta y dos metros de asfalto”, afirmó el integran del triunvirato conductor, y calificó la iniciativa como “una ley totalmente regresiva” que deja a los trabajadores “en una situación de indefensión”.

El dirigente sindical, en declaraciones radiales, rechazó que el cuarto paro general haya sido tardío o improvisado. “Nosotros hicimos cuatro paros generales en dos años y 13 marchas. No es que no hemos hecho nada”, sostuvo, y remarcó que la central obrera actuó en tres planos: “Planteamos que teníamos un ámbito legislativo, uno judicial y también la calle, como corresponde”.

En ese sentido, explicó que buscaron diálogo institucional: “Fuimos, hablamos con todos los gobernadores, con senadores y diputados. Ellos tomaron una decisión de acompañar”. Argüello apuntó especialmente contra mandatarios provinciales que, según indicó, accedieron a negociaciones con la Casa Rosada. “Gobernadores y legisladores que entraron por el voto peronista acompañaron esta ley. Eso es lo que más duele”, expresó. Si bien evitó afirmar la existencia de acuerdos ilícitos, deslizó: “Yo no voy a decir algo que no pueda comprobar, pero cada uno va a tener que explicar por qué lo hizo”.

Medidas de fuerza

Consultado sobre el impacto del paro, aseguró que la medida fue “contundente” y defendió la estrategia de no movilizar. “Queríamos que se vea que el paro era realmente efectivo cuando no hay movimiento en la calle”, explicó. A su juicio, el clima social comenzó a modificarse tras la discusión del artículo 44, referido a licencias por enfermedad. “La gente empezó a leer la reforma y se dio cuenta de que le están quitando derechos”, señaló.

También fue crítico del vínculo con el Ejecutivo y justificó la salida de la CGT del ámbito institucional de diálogo. “Nos fuimos del Consejo de Mayo, que no era una mesa de diálogo, era de imposiciones. El Gobierno imponía su posición, como lo hace en este momento, y no había forma de diálogo, no teníamos con quién dialogar. Tratamos de tener diálogo, pero no fuimos escuchados en ningún momento, aunque llevamos propuestas”.

Estrategia

Además, Argüello detalló que la CGT mantendrá una estrategia de presión en tres frentes: legislativo, judicial y callejero, con el objetivo de impedir que la reforma laboral se convierta en ley. “Vamos a seguir peleándola en todos los ámbitos, que son tres, legislativo, judicial y en la calle, a seguir haciendo manifestaciones, movilizándonos. El ultimo paro fue importante, como hace tiempo que no se daba, el anterior no había sido tan efectivo, este fue mucho más profundo”, dijo.

De cara a la sesión prevista en el Senado, el dirigente reconoció que el panorama es adverso y que la clave estará en el tratamiento de los cambios introducidos en Diputados. “La instancia, que es difícil, es que (el viernes, en la Cámara Alta) no se acepten las correcciones que se hicieron en Diputados y se caiga la ley. Hasta último minuto vamos a intentar que sea así, pero no tenemos muy seguro que podamos lograrlo”, recalcan desde la CGT.

Además, apuntó contra la dirigencia peronista por la falta de articulación frente al debate en el Congreso y reclamó mayor cohesión interna. “Venimos planteándole al peronismo que se tiene que ordenar, dejar de pelearse por cosas que no le importan a la sociedad”. Aunque destacó el respaldo del gobernador bonaerense Axel Kicillof, cuestionó al bloque que conduce José Mayans en el Senado por no haber impulsado una propuesta alternativa ni integrar la Comisión de Trabajo, y remarcó: “Muchachos, ¿Qué están haciendo?”.