La crisis metalúrgica no encuentra piso: Cierra una tradicional fábrica de estructuras metálicas en San Nicolás

La firma Leval cerró sus puertas luego de 50 años de actividad, dejando a más de 50 trabajadores en la calle. Los datos de la actividad del sector siguen marcando el derrumbe constante como consecuencias de las medidas “anti industriales” del gobierno nacional.

Miércoles, 06 de mayo de 2026 09:40

La localidad de San Nicolás sigue sufriendo la crisis industrial que impone el modelo libertario, y esta semana sumó una nueva fábrica cerrada. Se trata de la histórica metalúrgica Leval, cuyos 52 trabajadores pierden su empleo, más allá de un puñado que podría sostener tareas de manera transitoria. El caso se convirtió en un síntoma concreto de un proceso más amplio que ya impacta en empleo, inversión y actividad, y deja al descubierto algo más que la caída de una empresa con más de cinco décadas de trayectoria: expuso el entramado de fragilidad que atraviesa a toda la cadena industrial en uno de los polos productivos más relevantes de la provincia de Buenos Aires.

Fundada en 1971 y ubicada en la zona de avenida Moreno y Dámaso Valdez, Leval estaba especializada en la fabricación de estructuras metálicas, tubos y productos metalmecánicos. Su dependencia de grandes clientes del sector siderúrgico —como Siderar, Acindar y Siderca— terminó siendo un factor determinante cuando esos mismos actores redujeron pedidos y licitaciones. La falta de nuevos contratos precipitó un escenario que desde el gremio calificaron como “terrorífico”.

Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) local advirtieron que el proceso incluye retiros voluntarios, despidos bajo el artículo 247 y la posibilidad de una continuidad mínima hasta mayo. Sin embargo, el horizonte aparece condicionado por la llegada de nuevos proyectos que hoy no se vislumbran.

Realidad preocupante

A través de la UOM los trabajadores de Leval denunciaron la situación. “Se estima que durante mayo seguirá trabajando un grupo de trabajadores, pero en la situación de hoy la realidad es que si no ingresa mucho trabajo, para fin de mayo sería el cierre definitivo”, explicó el vocero de la UOM nicoleña, Fabián Gigli.

El propio Gigli había trazado días antes un diagnóstico más amplio en una entrevista reciente: “La situación en San Nicolás no escapa a la situación del país”. En ese sentido, remarcó que el cordón industrial de la región podría estar incluso más expuesto por su dependencia de sectores particularmente golpeados como la siderurgia y la construcción. El impacto no se limita a una planta. “Todas las empresas metalúrgicas que son satélites de estas grandes empresas se han visto también directamente damnificadas por el poco trabajo, las pocas licitaciones que dan las empresas grandes como Siderar, Acindar, incluso Tenaris”, sostuvo.

En el caso puntual de Leval, esa dependencia fue total: “Sus principales clientes eran estas grandes empresas y al disminuir el trabajo obviamente impactó sobre su situación”. A ese cuadro se sumó la pérdida de oportunidades concretas. La empresa participó en licitaciones vinculadas al desarrollo de Sidersa, pero no logró adjudicarse contratos. “Lamentablemente no pudo obtener ninguna de las posibilidades de trabajo”, señaló Gigli, quien planteó que ese proyecto podría haber garantizado actividad durante años.

Crisis sectorial

Los datos sectoriales refuerzan el diagnóstico. Según la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la actividad cayó 4,1 por ciento interanual en marzo y acumula una baja de 6,9 por ciento en lo que va del año. El uso de la capacidad instalada se ubicó en 41,8 por ciento, el nivel más bajo en cuatro años, con una caída de 5,3 puntos respecto al mismo período de 2025. El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, fue contundente al describir el momento: “La utilización de la capacidad instalada en niveles mínimos históricos expone con claridad el deterioro estructural que atraviesa el sector”. Y agregó: “Las empresas metalúrgicas enfrentan una situación crítica, con márgenes cada vez más comprometidos y un horizonte inmediato muy poco alentador”.

El impacto en el empleo también se refleja en las estadísticas: el sector registró una caída interanual del 2,6 por ciento en los puestos de trabajo y del 0,4 por ciento respecto a febrero. En paralelo, la provincia de Buenos Aires —que concentra el 50 por ciento del valor agregado industrial y el 38,4 por ciento de las exportaciones del sector— aparece como uno de los territorios más afectados. En ese marco, el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, apuntó directamente contra el rumbo económico nacional. “El resultado del modelo económico del gobierno nacional es un país con menos posibilidades de desarrollo y, por ende, más desigual”, sostuvo, y agregó: “Un modelo de claro exterminio del empleo y la industria nacional”.