Las dos fracciones de la CTA, junto a movimientos sociales y otros sectores, marcharon ayer lunes hacia Plaza Italia, en el barrio de Palermo, cerca de la Embajada de Estados Unidos en Argentina, para repudiar la intervención de ese país en Venezuela, que incluyó la detención del presidente Nicolás Maduro. Bajo la consigna “Fuera Estados Unidos de América Latina”, las organizaciones se agolpaban en la vereda, mientras las fuerzas federales y la Policía de la Ciudad desplegaban un operativo para garantizar el cumplimiento del protocolo antipiquetes, pese a que la justicia lo suspendió. Como parte de la protesta, los manifestantes quemaron la bandera de Estados Unidos en la vía pública.
Desde la conducción de ambas entidades sindicales se afirmó “con claridad que no se trata de hechos aislados, sino de una política sistemática de desestabilización contra los pueblos que defienden su soberanía y no se subordinan a los intereses del poder económico y financiero internacional”. En ese marco, se rechazó “toda forma de injerencia externa, golpes institucionales y bloqueos que atentan contra la democracia y los Derechos Humanos”.
Durante la jornada, Adolfo Pérez Esquivel llamó a “fortalecer la solidaridad internacionalista y a alzar la voz frente a estas graves violaciones al Derecho Internacional”. Por su parte, Roberto Baradel sostuvo: “Repudiamos y condenamos la acción militar ilegítima y violatoria del derecho internacional de Estados Unidos contra Venezuela. Nos movilizamos el sábado y hoy de nuevo para rechazar dichas acciones, exigir la liberación del Presidente venezolano y la no intervención en los asuntos internos de los países, sosteniendo la defensa de la soberanía y el principio de autodeterminación de los Pueblos”.
Pedido de solidaridad
Desde la movilización, el jefe de la CTA Autónoma, Hugo “Cachorro” Godoy, destacó que “distintas organizaciones de trabajadores y trabajadoras, movimientos sociales, organismos de derechos humanos, partidos políticos y organizaciones populares de Argentina nos movilizamos para decir no a la agresión militar de Estados Unidos sobre Venezuela, sobre su pueblo y sobre toda Latinoamérica”.
“También le reclamamos al Congreso de la Nación que en Argentina se declare el rechazo a esta intervención militar, porque no queremos la guerra, y queremos que nuestros pueblos decidan con soberanía sobre sus recursos y sus riquezas”, remarcó Godoy, quien además ratificó el objetivo de sostener “un estado de alerta y de acción permanente, con reclamos ante instancias nacionales e internacionales”.
Más acciones
La movilización concluyó con un acto a metros de la embajada norteamericana, donde un amenazante cerco policial impedía el paso. Allí se cantó el himno nacional y el de Venezuela, y se leyó un petitorio que las organizaciones convocantes acordaron unitariamente: El retiro inmediato e incondicional de todas las fuerzas armadas de Estados Unidos del Caribe; la liberación inmediata y segura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa; y el cese inmediato de todas las amenazas contra los gobiernos de México, Colombia, Cuba, Brasil, Venezuela y Nicaragua, naciones que defienden con dignidad su soberanía.
Al finalizar la jornada, se anunciaron acciones de solidaridad con el pueblo y el gobierno de Venezuela, “en defensa de la Revolución Bolivariana y de la unidad de los pueblos de América Latina, reafirmando el compromiso histórico del movimiento obrero organizado con la paz, la autodeterminación y la Patria Grande”.