Loma Negra frenó su principal horno hasta fin de año por el derrumbe de la demanda de cemento

La cementera paraliza el horno principal de su planta L’Amalí, en Olavarría, ante la acumulación récord de stock y la fuerte caída de la actividad en la construcción. Desde el gremio AOMA advirtieron que la situación está vinculada al freno de la obra pública nacional.

Jueves, 07 de mayo de 2026 15:03

La empresa Loma Negra mantendrá detenido hasta fin de año el horno principal de su planta L’Amalí, ubicada en Olavarría, en una decisión que refleja con crudeza la crisis que atraviesa la industria de la construcción. La medida responde al desplome sostenido de la demanda de cemento y a la acumulación récord de clínker, el insumo básico utilizado para su fabricación.

Desde la compañía confirmaron que cuentan con stock suficiente para sostener la producción durante un período prolongado, motivo por el cual resolvieron extender la paralización mucho más allá de las habituales tareas de mantenimiento que suelen realizarse durante el invierno.

La planta L’Amalí, inaugurada en 2021, es una de las más modernas e importantes del país y había sido presentada como una de las inversiones industriales más relevantes del sector cementero argentino. Apenas tres años después de su puesta en funcionamiento, su principal horno permanecerá apagado hasta finales de 2026.

La decisión también impacta sobre actividades vinculadas a la extracción y al transporte de piedra caliza, generando preocupación en toda la cadena productiva asociada a la planta.

El freno de la obra pública y el derrumbe del sector

Alejandro Santillán, secretario general de AOMA Olavarría, vinculó directamente la situación con la paralización de la obra pública nacional. En declaraciones al medio local Infoeme, el dirigente gremial explicó que las detenciones del horno durante los meses de invierno suelen extenderse alrededor de 40 días por tareas de mantenimiento.

Sin embargo, aclaró que el esquema previsto para este año “difiere por completo” de lo habitual debido al nivel de sobrestock acumulado en la planta.

Según trascendió, en L’Amalí habría más de 700 mil toneladas de clínker acumuladas fuera de los silos, una imagen que expone con claridad la magnitud de la caída de la actividad.

Los números del sector también reflejan el deterioro. De acuerdo con datos de la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland, los despachos de cemento registraron en abril una baja interanual del 12,7%, consolidando la tendencia negativa que atraviesa la industria.

El sector cementero suele funcionar como un termómetro de la economía argentina, especialmente por su estrecha relación con la construcción privada y la inversión estatal en infraestructura. En ese contexto, el abrupto freno de la obra pública impulsado por el Gobierno nacional golpeó de lleno a las empresas del rubro.

Durante los últimos meses, distintas compañías vinculadas a la construcción reportaron una fuerte desaceleración de la actividad, con caída de ventas, reducción de proyectos y capacidad instalada ociosa.

Una señal de alarma para la industria

La paralización del horno principal de L’Amalí representa una de las medidas de ajuste operativo más significativas adoptadas recientemente dentro del sector cementero local.

Fundada en 1926, Loma Negra es una de las principales productoras de cemento del país y opera además en actividades vinculadas al hormigón, los agregados y el transporte ferroviario de cargas.

El contraste entre la multimillonaria inversión realizada para ampliar su capacidad productiva y la actual decisión de frenar su principal horno hasta fin de año expone el profundo impacto que atraviesa hoy la construcción en Argentina, en un escenario donde la demanda no logra absorber la capacidad instalada de la industria.

 

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