Crece la tensión en la Unión de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE). La semana pasada, José Voytenco, actual titular del gremio, denunció penalmente al diputado  Pablo Ansaloni por estafa y asociación ilícita. Se lo acusa, junto con otros tres dirigentes, de haberse quedado con más de $10,5 millones de pesos que pertenecían a la obra social del gremio (OSPRERA).

Como respuesta, durante los últimos días, Ansaloni realizó manifestaciones frente a la sede del sindicato, con el objetivo de recuperar su puesto de vicepresidente en la obra social. Como respuesta, el oficialismo valló la entrada al edificio y colocó un cordón policial.

Por su parte, Ansaloni, quien fue expulsado de la Uatre por sus dichos racistas y antisemitas, aseguró que Voytenco pretende ejercer el cargo “como una dictadura cerrando todas las instituciones del gremio, impidiendo la participación y la vida democrática interna”.

Mediante un comunicado, el diputado afirmó que “Voytenco armó cobardemente contratando -siempre con dineros de nuestra Obra Social- primero a una barra brava y ahora también a un grupo de choque de unas 300 personas de otro sindicato”, al tiempo que denunció que en la sede de la obra social y del gremio “hay encerradas trece personas armadas ajenas al mismo y colocadas por Voytenco quien ni siquiera se ha atrevido a dar la cara”.

A modo de respuesta, el titular de la UATRE publicó un escrito en el cual describió a los manifestantes como “un minúsculo grupo de patoteros y provocadores” que se instalaron en las inmediaciones del gremio con el propósito de “generar hechos de violencia para perjudicar a nuestra institución”.

“Ningún intento de intervención o de incursión ilegal en OSPRERA va a tener éxito porque esta conducción tiene la férrea voluntad de defender los intereses de la UATRE hasta las últimas consecuencias. Los responsables de haber trabado el funcionamiento de la organización con sus inconfesables y mezquinos intereses personales, más temprano que tarde rendirán cuentas de sus actos de traición”, concluyó duramente Voytenco.