“No fue una decisión fácil”: la cervecería Antares cierra locales emblemáticos por el desplome del consumo y aumento de costos

La crisis en el consumo, la fuerte presencia de productos extranjeros y el elevado costo de las tarifas fueron algunos de los factores que llevaron a los socios de la compañía a cerrar sucursales históricas como la de La Plata, abierta en 2005, y el tradicional local de Playa Grande en Mar del Plata

Miércoles, 08 de abril de 2026 13:31

Una de las cadenas de cervecerías más emblemáticas del país y protagonista principal de la fiebre que tuvo el rubro antes de la pandemia cierra locales debido a la crisis económica causada por las medidas del presidente de la Nación, Javier Milei.

Se trata de la firma Antares que tuvo que bajar las cortinas de dos de sus establecimientos en zonas estratégicas para el rubro: La Plata y Mar del Plata.

A través de un comunicado, los socios de la compañía anunciaron los cierres: ayer se materializó el de la calle 56 de la capital provincial, mientras que el 18 de abril será el turno de la sucursal de Bernardo de Irigoyen 3851, Playa Grande, de la ciudad costera, de 

Con respecto a La Plata, durante 2024, había hecho lo mismo con el de Diagonal 74 de La Plata, en mayo, en tanto que los de  City Bell y Ensenada desaparecieron en agosto, debido a la crisis de ventas y tarifas.


Una emotiva despedida 

En tanto, los responsables del local de Playa Grande emitieron otro comunicado titulado ”Gracias totales”, en el que aseguraron que “no fue una decisión fácil”. “Lamentablemente, no hemos podido llegar a un acuerdo con los nuevos propietarios del local y eso nos lleva a terminar esta etapa que significó muchísimo para nosotros”, anunciaron.

También, señalaron que después de casi dos décadas de “encuentros, celebraciones, música, amistades y trabajo en equipo”, el local se despide “con orgullo por lo construido y, sobre todo, con un profundo agradecimiento”.

Cada persona que pasó por acá —clientes, amigos, colaboradores— fueron parte de esta historia. Gracias por elegirnos, por acompañarnos y por hacer de este espacio algo tan especial”, concluyeron.

La crisis de la industria cervecera no discrimina. Por ejemplo, Quilmes redujo su personal en una de sus plantas y pasar de tres turnos de producción a uno solo, en respuesta a una caída de ventas cercana al 45% interanual.

La apertura indiscriminada de importaciones también golpeó al sector porque aumentó  un 300% en el primer trimestre de 2025, lo que acentuó la competencia en un mercado interno debilitado.

Ese problema causa que los productores locales, quienes enfrentan costos más elevados y vendan a menor escala frente a competidores internacionales, sufran más fuerte los coletazos de una pésima realidad.

Si no se encuentran afrontando el cierre de locales, están en una contienda feroz para salir de los problemas financieros en un contexto absolutamente desfavorable.


¿Crisis estructural?

Por otro lado,  algunos especialistas del sector sostienen que existen cambios estructurales en los hábitos de consumo, especialmente entre los más jóvenes, los cuales redujeron la ingesta de alcohol. Al respecto, plantearon que “esta tendencia global agrega un desafío adicional para la industria, que ya no depende únicamente de variables económicas coyunturales”.

Finalmente, cabe preguntarse si el cierre de locales emblemáticos funciona como un síntoma visible de una crisis  y si la misma está cerca de consolidarse como un fenómeno estructural en el mercado argentino.