Otra empresa láctea en crisis: Verónica entró en concurso de acreedores y podría ir a la quiebra

La firma  solicitó la apertura de su concurso preventivo de acreedores al registrar un pasivo de 15.945 millones de pesos tras atravesar meses de profunda parálisis productiva y cesación de pagos salariales.

Lunes, 24 de agosto de 2026 11:24

La crisis del sector lácteo se sigue profundizando, de la mano de la baja del consumo interno impuesto por el ajuste libertario. La histórica firma Lácteos Verónica, que opera tres plantas de procesamiento en la provincia de Santa Fe (Clason, Lehmann y Suardi), se encuentra en crisis por las medidas de ajuste del Gobierno de Javier Milei que impactan en toda la industria nacional. En las últimas horas, solicitó la apertura de su concurso preventivo de acreedores al registrar un pasivo de 15.945 millones de pesos tras atravesar meses de profunda parálisis productiva y cesación de pagos salariales.

La presentación tramita ante el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 17, Secretaría 34, en la ciudad de Buenos Aires, con el patrocinio del Estudio Alegría, Buey Fernández, Fissore & Montemerlo. Según la información presentada ante la Justicia, entre las principales obligaciones figuran unos 4.745 millones de pesos correspondientes a deudas con entidades financieras. A ese monto se suman más de 2.900 cheques rechazados por un valor aproximado de 11.200 millones de pesos.

La situación financiera se agravó luego de meses de dificultades productivas y falta de pago de salarios. La empresa también había intentado avanzar con un Procedimiento Preventivo de Crisis que contemplaba la desvinculación de alrededor de 200 trabajadores.  La medida de la empresa en la justicia comercial tiene un claro objetivo: esquivar la quiebra definitiva en un escenario donde las autoridades provinciales ya preveían el desenlace. Desde el Ministerio de Trabajo santafesino admitieron que “era sabido que podría ocurrir".

Postura sindical

Ante la falta de respuestas directas por parte del directorio de la láctea, el delegado de ATILRA en Lehmann, Domingo Possetto, expresó: “No sabemos qué puede ocurrir. Los trabajadores no quieren confrontar sino trabajar y cobrar, algo que hace mucho tiempo no pueden hacer”.  Paralelamente, la cooperativa cordobesa COPALAC acordó operar a fasón las instalaciones de Suardi para ingresar leche cruda y producir leche en polvo, otorgando ocupación provisoria a 30 dependientes.

Sobre esto, la representación sindical de ATILRA aclaró que “COPALAC asumirá la responsabilidad solidaria por las obligaciones laborales y de la seguridad social de los empleados que se incorporen a prestar tareas en el marco de este acuerdo”, interrumpiendo momentáneamente una etapa de parálisis para una marca que entre enero de 2020 y abril de 2025 supo exportar manufacturas por más de 102 millones de dólares a mercados internacionales. Con el concurso preventivo, la compañía busca evitar la quiebra y encontrar una salida a una crisis que dejó prácticamente paralizada a una firma que durante décadas tuvo un lugar relevante en la industria láctea nacional.

Consecuencias

La crisis también tuvo un fuerte impacto sobre la producción y el empleo. Las plantas de Clason, Lehmann y Suardi quedaron prácticamente fuera de funcionamiento por la falta de capital de trabajo y de materia prima. La compañía llegó a procesar más de un millón de litros de leche diarios y a emplear directamente a unas 700 personas.

Mientras los trabajadores reclaman por salarios impagos, la situación afectó además a productores y proveedores y la presión judicial fue creciendo, con pedidos de quiebra y ejecuciones de distintos acreedores. Con el concurso preventivo, la compañía busca evitar la quiebra y encontrar una salida a una crisis que dejó prácticamente paralizada a una firma que durante décadas tuvo un lugar relevante en la industria láctea nacional.