Pese al pedido de la CGT, al que se plegó durante el fin de semana las dos CTA, el gobierno ratificó que la reunión que definirá el valor del salario mínimo se hará de forma virtual. Así lo definió la Secretaría de Trabajo, que la semana pasada convocó al Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil a una reunión virtual para este viernes 28 de agosto, con el objetivo de discutir un aumento del haber base.
La modalidad virtual en lugar de presencial generó malestar entre las centrales obreras, que reclamaron que se haga de forma virtual primero fue la CGT, cuyo Consejo Directivo expresó en su comunicado que “la definición del salario mínimo y de las prestaciones por desempleo requieren un ámbito que garantice un intercambio directo, la negociación efectiva y la participación plena de los sectores que integran este espacio”. Además, las dos CTA intimaron por carta documento para que esa cumbre se realice de manera presencial.
Pero las versiones periodísticas indican que la cartera que comanda Julio Cordero mantendrá su postura y seguirá llamando a una reunión a la distancia, ante la amenaza de una movilización para ese día. Al mes de agosto 2026, el salario mínimo está fijado en 376.600 pesos. Ese es el monto mínimo legal que una persona asalariada mensualizada puede percibir por trabajar jornada completa de ocho horas. En el caso de trabajadores jornalizados, el monto mínimo por hora es de 1.883 pesos. La resolución estableció un esquema de actualización para el período entre noviembre 2025 y agosto 2026, con una suba pautada en 14,7 por ciento, siendo que la inflación está en vías de acumular un 25 por ciento.
Intimación
Antes de esta definición, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores enviaron una carta documento a Claudia Testa, presidenta del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil, para exigir que la próxima reunión del organismo se realice de manera presencial. Con la firma de Hugo “Cachorro” Godoy y Hugo Yaski, secretarios generales de ambas centrales, la carta documento detalle que “la magnitud de las decisiones que corresponde adoptar a este consejo exige el más amplio y genuino debate entre los sectores que lo integran, que como quedó demostrado en las últimas sesiones, la metodología virtual no permite el real desarrollo de la misión de los actores sociales involucrados”.
“Los trabajadores y las trabajadoras de nuestro país atraviesan una pérdida sostenida del poder adquisitivo de sus salarios, que compromete su capacidad de acceso a los bienes y servicios de la canasta básica todos ellos esenciales para llevar una vida digna. A ello se suma la sostenida destrucción de puestos de trabajo registrados, que golpea de manera directa a miles de familias y agrava la precarización del mercado laboral”. “A este cuadro se añade la grave situación que enfrenta el sector productivo nacional, con caída de la actividad, cierre de empresas y fuerte incertidumbre económica, factores que inciden de manera directa sobre el nivel de empleo y sobre la determinación del salario mínimo, vital y móvil y de las prestaciones por desempleo”, agregaron.
Para las centrales “asuntos de esta relevancia, con impacto directo sobre los ingresos de millones de trabajadores y sobre la sostenibilidad de miles de unidades productivas, requiere de un ámbito de deliberación presencial que garantice el intercambio directo entre las partes, la posibilidad de negociación efectiva y la debida transparencia y legitimidad de lo que allí se resuelva. La modalidad virtual, si bien resulta admisible para cuestiones de trámite, no resulta adecuada para un debate de esta naturaleza y trascendencia institucional”.
Pedido de aumento
En cuanto al aumento pretendido, se espera una fuerte disputa respecto al aumento a lograr. En enero de 2017 el mínimo era de 8.060 pesos. La cifra cubría 1,46 de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) para una familia integrada por dos adultos mayores y dos menores y un 0,6 de Canasta Básica Total (CBT), que establece el umbral de la pobreza. En julio 2026, casi 10 años después, el mínimo se ubicó en los 372.400 pesos, equivalente a 0,53 CBA y apenas 0,24 de CBT. Además, el salario mínimo retrocedió en relación al promedio salarial de trabajadores registrados. Mientras que en septiembre de 2016 el mínimo equivalía al 39 por ciento del salario promedio relevado por el Sistema Previsional Integrado Argentino (SIPA), actualmente representa el 17 por ciento.
Para recuperar el poder adquisitivo perdido solo en la última década, se debería incrementarse por lo menos hasta 1.047.783 pesos e incorporar una cláusula de indexación según la evolución de la CBA. Incluso ese monto es insuficiente en tanto cubre apenas el 60 por ciento de una canasta de pobreza que hoy se ubica en 1.564.716 pesos para una familia de dos adultos y dos menores.
La CGT no comunicó el reclamo que realizará en la reunión, pero se espera que sea el mismo que en encuentros pasados: exigir que el salario mínimo aumente hasta cubrir la CBT. Las CTA adhieren a esta postura; además solicitarán la continuidad de 950 mil planes del programa Volver al Trabajo y la adecuación del salario social complementario al 50 por ciento del mínimo que el gobierno dejó sin efecto en diciembre de 2023. Desde ese momento hasta el último cobro del programa en julio de 2026 el beneficio quedó fijado en 78.000 pesos cuando hoy debiera alcanzar a 188.300 pesos o, según lo indicado, 520.391 pesos.