El viernes pasado, en el marco del amparo judicial presentado por todos los rectores del país, el juez Martín Cormick convocó a las partes para discutir la posible implementación total de la Ley de Financiamiento Universitario. El conflicto, que viene creciendo en intensidad, se mantiene abierto porque el gobierno de Javier Milei insiste en no cumplir la norma, que mejora los recursos para la educación pública y ordena recuperar lo perdido en materia salarial en los últimos años. La gestión libertaria mantiene una postura cuanto menos ambigua respecto a la normativa, ya que por un lado reconoce el atraso salarial al firmar en junio un acta acuerdo con los gremios, y adelanta para el 1°de septiembre la paritaria sectorial, pero por otro se niega a pagar los 30 puntos de retroceso de los años anteriores. Ante esto, la nueva audiencia intentó acercar posturas, pero los funcionarios del oficialismo fueron sin mayores propuestas. Si nada que negociar, esta semana los gremios universitarios se reunieron para definir un aumento del plan de lucha, y además de ratificar nuevos paros se comenzó a construir la quinta marcha federal, junto con la comunidad educativa.
El malestar sigue creciendo y por el momento no parece haber un cambio de actitud por parte de la gestión libertaria.
Esta semana, algunos de los integrantes del Frente Sindical de Universidades Nacionales habían establecido protestas y acciones de visibilidad de la crisis del sector, que se fueron extendiendo a medida que se conocían detalles de la fallida reunión del viernes pasado. Ante el nuevo incumplimiento, y la falta de una perspectiva que permita suponer una salida a la crisis, se activó una reunión de urgencia de docentes y nocentes, para que todo el arco gremial se sume al paro de 48 horas a realizarse esta semana, convocado originalmente por CONADU, y para pensar una nueva marcha del sector. Así se lo confirmó Data Gremial el titular de la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN), Daniel Ricci, que luego de las 19 horas estuvo junto el resto de la dirigencia analizando el tema.
La entidad había participado la semana pasada en la actividad organizada frente al Palacio Pizzurno, bajo la consigna “La universidad es soberanía”, para defender “la universidad pública y exigir el cumplimiento ya de la Ley de Financiamiento Universitario”. “300 días fuera de la ley”, resumió Ricci respecto de la actitud del gobierno y el fracaso de la última audiencia. Pese al malestar, el dirigente fue claro: “Seguimos luchando en unidad”.
Por su parte, luego de la reunión de emergencia y antes del encuentro con los integrantes del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y la Federación Universitaria Argentina (FUA), los trabajadores nodocentes nucleados en FATUN confirmaron la realización de un paro de 48 horas este jueves y viernes, en coincidencia con los gremios docentes.
“Sigamos en unidad, solidaridad y organización”, resaltaron desde la entidad gremial que encabeza Walter Merkis. La medida de fuerza había sido anunciada el fin de semana, “luego de la audiencia de conciliación sin avances ni respuestas favorables”.
En la previa, el Consejo Directivo de la FATUN llamó a los sindicatos nodocentes de todo el país a “resolver su acción en unidad con la comunidad de cada universidad”. “La medida da continuidad a las acciones realizadas y expresa, una vez más, la decisión del colectivo de defender sus derechos y exigir respuestas”, resaltaron.
Profundización
La semana pasada comenzaron a darse acciones de protesta de los integrantes del Frente Sindical. En rigor de verdad, nunca dejaron de realizarse, tanto los paros como las protestas y actividades en las universidades. El caso más contundente se dio en la UBA, donde la Asociación Gremial Docente (AGD-UBA) realizó cuatro días de paro. La entidad reporta a la CONADU Histórica y avanzó en estas medidas por la falta de respuestas a sus reclamos. Esta semana, la entidad nacional se plegó a las acciones de manera formal.
“Como es de público conocimiento, el viernes pasado fracasó la audiencia judicial. El Gobierno intentó nuevamente dilatar la situación, pidiendo una nueva audiencia, pero los rectores insistieron en que se cumpla la medida cautelar y se aplique la ley como corresponde”, le explicó a Data Gremial la titular de CONADU Histórica, Francisca Staiti, quien definió la estrategia oficial como “lo mismo de siempre”.
En este cuadro de situación comenzó la semana, con un paro por delante y sin avances en la negociación con el Ejecutivo. Por eso se activó la reunión, con el objetivo de definir medidas que permitan salir de esta encerrona, a pocos días de la reunión paritaria.
“Nosotros ratificamos las medidas del 27 y 18 de agosto, además de un plenario este martes a la tarde, donde vamos a convocar al paro”, agregó Staiti, quien destacó la “instancia deliberativa” de la entidad sindical. También explicó que la idea es “advertirle al Gobierno antes de la paritaria que el conflicto continúa, que debe dar respuesta urgente a lo que exigimos, que es nada menos que el cumplimiento del acta compromiso firmada el 10 de junio, sobre todo con lo que tiene que ver con presupuesto y fondos para los hospitales universitarios, que no se cumplió”.
Además, los gremios reclaman avances en las mejoras para las becas estudiantiles, que permanecen congeladas, con la única excepción de las becas Manuel Belgrano.
“Lo importante es que en unidad seguimos defendiendo a la universidad pública, y vamos todos juntos a la paritaria del próximo martes a exigir al Gobierno que cumpla”, cerró Staiti.
Paritaria
En tanto, desde la CONADU también ratificaron el paro de dos días de esta semana, medida respaldada por diferentes organizaciones del sector, entre ellas FEDUBA. La decisión surgió de un plenario de secretarios generales que también planteó la necesidad de “coordinar las acciones con el resto de los sindicatos universitarios”, algo que se fue dando con el correr del lunes. Con el correr de la jornada, la posibilidad de una marcha se fue diluyendo y las entidades se centraron en la reunión salarial del próximo martes. La CONADU también exige “la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), la actualización de la garantía salarial y el envío de fondos destinados a capacitación”. La dirigencia sostiene que los incrementos otorgados durante los últimos meses “fueron definidos sin una nueva negociación paritaria y quedaron por debajo de la inflación”.
De acuerdo con sus estimaciones, los docentes universitarios perdieron cerca de un tercio de su poder adquisitivo desde diciembre de 2023 y necesitarían una mejora superior al 50 por ciento para recuperar el nivel salarial de aquel momento. La situación afecta especialmente a quienes tienen cargos de dedicación simple o semi-exclusiva, aunque el deterioro también alcanza a los docentes con dedicación exclusiva. Como en el acta acuerdo de junio se otorgó algo así como un 23 por ciento en dos cuotas, quedan cerca de 30 puntos pendientes, más la revisión correspondiente al último trimestre.
“Al no cumplimiento de la ley de Financiamiento Universitario, vemos con suma preocupación la falta de respuestas por parte del gobierno, a 300 días de la aprobación de la norma vigente”, le dijo a Data Gremial Clara Chevalier, titular de la CONADU. En ese marco, el gremio se suma al paro de dos días para insistir con los pedidos establecidos en su plenario nacional.
Lejos de este malestar creciente, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, informó, a través de la Subsecretaría de Políticas Universitarias, que se realizaron las transferencias destinadas a los hospitales universitarios y que se está cumpliendo el acta paritaria firmada el 10 de junio con los gremios docentes y nodocentes. La cartera señaló que transfirió $666.823.011.021 del presupuesto vigente en concepto de gastos de personal e incrementos salariales correspondientes a junio de 2026 y a la primera cuota del Sueldo Anual Complementario (SAC).
Asimismo, el Gobierno nacional sostuvo que los aumentos acordados se están pagando de acuerdo con los montos, plazos y cronogramas establecidos.