En el marco del tratamiento exprés de la denominada Ley de “Modernización Laboral”, que el Gobierno busca dictaminar este miércoles para llevarla al recinto el jueves, los gremios del transporte anunciaron una nueva movilización y paro general. Desde el sector marítimo, el secretario general del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y de Cabotaje Marítimo, Mariano Moreno, lanzó una dura advertencia sobre el impacto que tendría la iniciativa en la actividad.
“Al personal embarcado no le dejan ni el 14 bis”, disparó el dirigente sindical. Según explicó, el artículo 2° del proyecto excluye de manera explícita al personal embarcado en su inciso (g), colocándolo en igualdad de condiciones que las personas privadas de su libertad en cuanto a la no aplicación de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT).
“Esto significa que ya ni siquiera se cuenta con los derechos más básicos que protegen al trabajador. Antes, si había un conflicto no previsto en el contrato de ajuste, se invocaba la LCT para proteger al marinero o Capitán. Con esta reforma, se asume que el régimen de navegación es autónomo”, detalló Moreno.
Sin el paraguas de la LCT
El capitán sostuvo que esa modificación debilita la protección general del personal embarcado. “La Ley de Navegación es de carácter comercial y administrativo, y no tiene la carga de justicia social y protección al trabajador que tiene un Convenio Colectivo de Trabajo o lo mínimo que garantiza la LCT”, remarcó.
En esa línea, alertó que la exclusión del régimen laboral común deja a los trabajadores del sector sin el “paraguas” normativo que históricamente permitió resolver conflictos no contemplados en los contratos específicos de la actividad.
Riesgo de “monotributización” en una actividad 100% formal
Moreno también apuntó contra el inciso (d) del artículo 2°, que incorpora los conceptos de “transporte” y “flete” como contratos regulados por el Código Civil y Comercial.
“Esto abre una puerta peligrosa para que las empresas argumenten que ciertos servicios no son empleo, sino una relación comercial entre partes independientes. Es el fin del empleo formal en la actividad”, advirtió.
Actualmente, el sector marítimo, fluvial y pesquero registra un 100% de personal en blanco, debido a los estrictos controles vinculados a los registros de embarcaciones. Sin embargo, el dirigente sostuvo que el nuevo esquema podría desarticular ese modelo.
“De ser una actividad regulada y formal, podríamos pasar a ser un sector regido por acuerdos individuales y monotributo. Eso llevaría al desmembramiento de la profesión”, agregó.
Plan de lucha y movilización
Moreno, quien participa activamente en la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), la CGT y el Frente de Sindicatos Unidos, ratificó la movilización al Congreso en rechazo a la iniciativa oficial.
“Intentan eliminar la ultraactividad de los Convenios Colectivos y excluyen al personal embarcado de la Ley de Contrato; es una manifestación de esclavitud moderna porque no se garantiza ni siquiera el derecho constitucional”, advirtió.
Finalmente, respondió a quienes minimizan el reclamo gremial: “A quienes crean que ‘queremos flan’, se equivocan. Este no es un posicionamiento político ni caprichoso; acá se pierden derechos de verdad y, cuando suceda, ya no podremos hacer nada”.
“Si no luchamos hoy para que esto no salga, vamos a terminar precarizados y trabajando por un sueldo miseria”, sentenció.