Rescataron a dos jubilados que eran explotados en un campo de Santa Fe: les pagaban $6.000 por mes y los maltrataban

Dos trabajadores rurales fueron rescatados de un campo de la localidad santafesina de Las Parejas, a unos 100 kilómetros de Rosario. Eran sometidos a explotación laboral.

El operativo se llevó adelante el miércoles por efectivos de la Policía Federal, como consecuencia de un allanamiento ordenado a partir de una denuncia.

Rescataron a dos jubilados que eran explotados en un campo de Santa Fe: les pagaban $6.000 por mes y los maltrataban

Explotación laboral en Santa Fe: rescataron a dos trabajadores

Todo comenzó con un llamado al 145 que se realizó el viernes pasado. La Dirección Regional Centro del Ministerio de Trabajo de la Nación y el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre) Santa Fe Sur, en coordinación con la Dirección del Comité Ejecutivo de Lucha contra la Trata y Explotación de Personas del Comité de Trata, realizaron una fiscalización de forma conjunta en el establecimiento agrícola.

Al detectar irregularidades, el juez Carlos Vera Barros, ordenó un allanamiento y dieron con dos trabajadores que vivían en condiciones precarias. Según informó el diario La Capital, habían tomado el empleo como oportunidad para tener una casa, ya que ambos son jubilados, perciben menos de un haber mínimo y no cuentan con vivienda propia.

Al comprobar que las dos personas estaban sin registrarse desde hace unos 4 años y percibían $6 mil mensuales cada uno se confeccionaron actas de relevamiento y de Indicios de Explotación Laboral rural de los organismos intervinientes.

Maltrato y condiciones precarias: la situación en la que rescataron a dos trabajadores rurales

Según indicaron las autoridades, los trabajadores realizaban tareas de cuidado de la vivienda (“puesteros”), de parquizado y jardinería, y además eran víctimas de maltratos y amenazas por parte de la empleadora. Tampoco se les proveía las herramientas necesarias para realizar las tareas de cuidado y limpieza.

Entre otras características de su situación, tampoco contaban con agua potable ni elementos de protección personal. La vivienda tenía pisos, paredes y techo sin aislamiento térmico.

También describieron que las instalaciones de gas y electricidad eran “precarias”. Los jubilados relataron que durante los dos primeros años también les descontaban el costo de la energía eléctrica.

En el lugar también había un vagón de carga de ferrocarril muy antiguo donde, según relataron contaron, anteriormente vivió la familia.