El Sindicato Jerárquico Minero (ASIJEMIN) se declaró en “estado de alerta y asamblea permanente” tras el fracaso de la audiencia con la firma Newmont, operadora del yacimiento santacruceño de Cerro Negro. Según denunciaron, la empresa envió solamente a una abogada y a un empleado de Relaciones Laborales sin poder de decisión e insistió con que el bono de producción está sujeto a “estándares operacionales y objetivos personales”. Ante este escenario, el gremio no descartó avanzar con un paro una vez que finalice la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo de la Provincia.
El director Gremial y Organizacional Regional Sur de ASIJEMIN, Damián Bustamante, comentó que el encuentro dejó “bastante disconformidad porque es una burla lo que hicieron y una falta de respeto también hacia las autoridades de Gobierno, ya que es una instancia seria que el Estado dispone para resolver conflictos, pero que Newmont usa como una herramienta de dilación”.
“La empresa asistió a la audiencia sin ningún gerente con poder de decisión: envió únicamente a una abogada y a un colaborador de Relaciones Laborales”, informó en diálogo con Data Gremial y consideró que “al vaciar la mesa de interlocutores válidos, le falta el respeto al Ministerio de Trabajo y a los trabajadores, convirtiendo una instancia de mediación legal en un simple trámite administrativo para ganar tiempo sin ofrecer soluciones reales”.
“Respondieron con evasivas”
Bustamante, quien estuvo acompañado por Oscar Romillo, director Regional Sur, aseguró que quedaron sorprendidos por la postura de la firma porque “más que asombro, sentimos una profunda indignación institucional”.
Posteriormente, comentó que la letrada de Newmont se limitó a afirmar que el bono seguirá sujeto a “estándares operacionales y objetivos personales”.
“Esto es, en lenguaje claro, mantener la arbitrariedad: la empresa quiere seguir pagando ‘a dedo’, bajo criterios subjetivos que nadie conoce. Mientras nosotros presentamos argumentos técnicos y gremiales sólidos, ellos respondieron con evasivas para no comprometerse a nada”, desarrolló.
El dirigente no descartó la realización de un paro de actividades tras la finalización de la conciliación obligatoria, ya que “es una posibilidad concreta y es un derecho constitucional que recuperaremos inmediatamente si, al vencer el plazo legal, la empresa persiste en su intransigencia”.
El referente de ASIJEMIN recalcó que “la paz social se garantiza con justicia y equidad; si Newmont sigue discriminando al personal jerárquico y profesional, el paro será la consecuencia inevitable de su propia soberbia”.
“No vamos a permitir que se nos ignore mientras sostenemos la operación del yacimiento”, advirtió.
No obstante, aseguró que “actualmente estamos respetando el marco legal, pero nos declaramos en estado de alerta y asamblea permanente fuera del horario laboral”. Además, adelantó: “Vamos a profundizar la comunicación con cada afiliado para que todos sepan que la empresa nos faltó el respeto en la audiencia”.
“El reclamo es por justicia básica”
En ese sentido, anticipó que seguirán “denunciando cada irregularidad y cada acto de discriminación ante las autoridades correspondientes”.
“La unidad de los profesionales y técnicos es hoy más fuerte que nunca”, ponderó.
Luego repasó que “el reclamo es por justicia básica: la empresa decidió reconocer el 100% del cumplimiento de los dos primeros trimestres del bono a otros compañeros del yacimiento, pero dejó afuera de ese beneficio de forma deliberada al personal profesional y técnico de ASIJEMIN”.
El integrante del sindicato sentenció que “es un acto discriminatorio y no inclusivo. Es incomprensible que los profesionales, que somos los responsables de que se alcancen los objetivos de producción, seamos los únicos marginados”.
“Esto rompe con los supuestos valores de ‘integridad’ que la empresa tanto pregona y no lo vamos a permitir. La inclusión de Newmont es solo para los folletos, ya que en la realidad los excluidos somos quienes lideramos las áreas de trabajo”, concluyó.