En el marco del Mes de la Mujer, el secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Lomas de Zamora, Rubén Crosta, cuestionó duramente a la reforma laboral porque reproduce “una forma de discriminación encubierta” al plantear “una falsa igualdad en la distribución de responsonsabilidades sociales”.
Crosta pronunció esas palabras en el acto que encabezó para conmemorar el Día Internacional de la Mujer en la sede gremial, al que asistieron trabajadoras de distintos comercios y supermercados de la región, junto a jubiladas del sector comercio. La jornada se convirtió en un espacio de reflexión y denuncia frente a los impactos de la reforma laboral, poniendo en primer plano la voz de las mujeres mercantiles.
El dirigente abrió el encuentro al destacar “nuestro compromiso es permanente en la defensa de los derechos laborales y sociales de las mujeres trabajadoras”.
Asimismo, planteó que el encuentro demostró que “la lucha por la igualdad no es un discurso, sino una práctica cotidiana que debemos sostener frente a las amenazas de retroceso como las que expone esta reforma laboral sancionada por el gobierno".
Las consecuencias de la “modernización”
Por su parte, la secretaria de la Mujer, Claudia Ruiz, fue contundente al señalar los efectos regresivos de la nueva ley y aseguró que "las medidas propuestas perjudican mucho más a las mujeres que a los hombres”.
Posteriormente, analizó que “en nuestra sociedad, somos nosotras quienes asumimos mayormente las tareas de cuidado, esenciales para el sostén de la vida cotidiana”.
A modo de ejemplo, apuntó que “propuestas como el banco de horas desconoce estas responsabilidades, invisibilizando tareas como la crianza y los compromisos familiares que recaen sobre las trabajadoras".
Seguidamente, el secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Lomas de Zamora retomó sus palabras y reafirmó la posición del gremio: "La reforma laboral plantea una falsa igualdad en la distribución de responsabilidades sociales”.
En ese sentido, opinó que “al ignorar lo específico del mundo femenino, termina siendo una forma de discriminación encubierta”. Para frenar esa consecuencia, sentenció que “nuestro deber es denunciar estas injusticias y defender un modelo laboral que contemple la realidad concreta de las trabajadoras”.
El encuentro cerró con un llamado a la unidad y a la organización sindical como herramientas indispensables para enfrentar la reforma, reafirmando que las mujeres mercantiles son protagonistas en la defensa de la igualdad y la justicia social.
Un cuestionamiento que se renueva
De esta manera, Crosta renovó sus críticas a la Ley de Modernización Laboral desde una perspectiva diferente. Anteriormente, ya sostuvo que “cuando se habla de quita de derechos, a veces parece que hablamos en abstracto”, pero “lo que está en juego es la vida cotidiana de las y los trabajadores: se pretende instalar un escenario de inestabilidad que los deja indefensos frente al poder creciente de los empleadores, rompiendo el equilibrio histórico que siempre se buscó a la hora de definir las relaciones laborales”.
El gremio mercantil lomense realizó un abordaje similar al de la Federación Judicial Argentina, que la nueva reglamentación impulsada por el presidente de la Nación, Javier Milei, “no es neutral”, ya que “profundiza las desigualdades que ya enfrentan millones de trabajadoras”. Es más, señaló que representa “menos derechos y más obstáculos para quienes sostienen tareas de cuidado”.