La empresa Tenaris SIAT, perteneciente al Grupo Techint del empresario ítalo-argentino Paolo Rocca, confirmó el despido de 150 trabajadores de su planta ubicada en la localidad bonaerense de Valentín Alsina, partido de Lanús. La decisión generó una fuerte preocupación entre los operarios y el gremio metalúrgico, que ya prepara medidas de protesta para intentar revertir las desvinculaciones.
La noticia fue confirmada por el delegado fabril de la UOM Avellaneda-Lanús, Dylan Paz, quien anticipó que durante la próxima semana los trabajadores se movilizarán hacia la sede sindical junto a los empleados afectados para definir un plan de lucha.
“El costo de esta situación lo tiene que pagar la empresa, que es una multinacional y tiene la espalda para hacerlo, no los trabajadores”, sostuvo el dirigente gremial.
Según informó DiarioConurbano.com.ar, las cesantías afectan a trabajadores con varios años de antigüedad y se harán efectivas durante los próximos días, profundizando la incertidumbre en una de las plantas industriales más importantes del conurbano bonaerense.
Del Gasoducto Néstor Kirchner a las suspensiones
La situación contrasta con el nivel de actividad que la planta registró durante 2023, cuando llegó a emplear a más de 550 trabajadores bajo convenio y operaba en tres turnos para la fabricación de caños destinados al Gasoducto Néstor Kirchner.
Sin embargo, tras perder la licitación vinculada a los caños del gasoducto Vaca Muerta-Río Negro a comienzos de este año y sin nuevos proyectos de gran escala que permitieran ocupar la capacidad instalada, la planta comenzó a funcionar bajo un régimen de suspensiones desde abril.
“El último jueves nos confirmaron la baja de 150 compañeros que a partir del miércoles no van a estar más. Son trabajadores con más de cuatro años de antigüedad, que a costa de su esfuerzo esta empresa ganó mucha plata”, afirmó Paz en declaraciones citadas por DiarioConurbano.com.ar.
El reclamo de los trabajadores
Los operarios plantean como alternativa la continuidad del programa de suspensiones hasta fin de año para preservar todos los puestos de trabajo. La expectativa del sector está puesta en las nuevas licitaciones vinculadas a obras relacionadas con Vaca Muerta, que podrían abrirse durante el último trimestre del año.
En ese marco, los trabajadores entregaron un petitorio a la conducción de la empresa solicitando que se mantenga el esquema actual y se suspendan los despidos. Sin embargo, las perspectivas sobre una posible marcha atrás de la compañía aparecen, por el momento, como poco alentadoras.
Paz también cuestionó el impacto de la política económica sobre la industria nacional.
“Hoy en Vaca Muerta hay récord de perforaciones y un nivel de actividad que no corresponde con lo que sucede acá, y que se explica por la política de apertura indiscriminada de importaciones que permite este Gobierno y que nos perjudica profundamente a nosotros”, afirmó.
Movilización y plan de lucha
La confirmación de las desvinculaciones derivó en la realización de asambleas dentro de la planta. Los once delegados de fábrica acordaron impulsar una movilización hacia la sede de la UOM Avellaneda-Lanús junto a los más de 350 trabajadores que continúan desempeñándose en el establecimiento.
El objetivo será analizar, junto a las autoridades gremiales, las medidas a adoptar frente a los despidos masivos y definir un eventual plan de lucha.
“Contamos con el apoyo de los compañeros de la seccional y de los 350 trabajadores que estamos en la fábrica. Sólo con la unidad de los compañeros vamos a poder sacar adelante este problema”, concluyó el delegado.
La situación de la planta de Valentín Alsina vuelve a poner en el centro del debate el presente de la industria metalúrgica y el impacto de la caída de la actividad y de las importaciones sobre el empleo fabril, particularmente en sectores vinculados a la cadena energética y al desarrollo de Vaca Muerta.