El Ministerio de Economía anunció esta semana un programa de 2 billones de pesos para impulsar los créditos hipotecarios mediante recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES. El mecanismo impulsado por el ministro Luis “Toto” Caputo determina que el dinero será colocado en los bancos a través de plazos fijos de largo plazo y deberá utilizarse para financiar operaciones vinculadas con la primera vivienda. La medida fue criticada por los trabajadores de la entidad nacional, que aseguran que se busca “beneficiar al sistema financiero”, y hablaron que este tipo de medidas muestra “el fracaso del programa económico” libertario.
Desde el Sindicato de los Trabajadores y Trabajadoras de la Administración Nacional de la Seguridad Social (SECASFPI) salieron al cruce del plan de créditos anunciado esta semana, y se pronunció de manera contundente en su contra. Desde el gremio que lidera Carlos Ortega señalaron “la contradicción de utilizar la caja de los jubilados para auxiliar al sector financiero mientras los salarios del personal de la ANSES se deterioran día a día y se imponen techos a la negociación colectiva”.
A través de un comunicado firmado por su Comisión Directiva, la entidad gremial catalogó la decisión anunciada por Caputo como un nuevo intento de sostener un programa económico fallido a costa de la seguridad social. “Si hay recursos de la ANSES para financiar a los bancos, tiene que haber recursos para recomponer el salario de sus trabajadores y trabajadoras”, remarcaron desde el gremio. El sindicato encendió las alarmas sobre el impacto de la medida en la vida cotidiana de las familias. En el documento denunciaron que los trabajadores y los jubilados se ven arrastrados a un bucle de endeudamiento constante para cubrir gastos de primera necesidad, apelando a tarjetas de crédito, préstamos personales y billeteras virtuales con tasas de interés abusivas frente a la falta de regulación estatal.
Reclamos
Desde el SECASFPI advirtieron que la inyección de capitales estatales hacia entidades financieras privadas contrasta con la realidad operativa y laboral que atraviesan las oficinas de la ANSES en todo el país. La conducción sindical sintetizó los ejes de su reclamo en los siguientes puntos: Aumento salarial de emergencia; freno al recorte de personal y cese de los despidos arbitrarios y de las desvinculaciones encubiertas bajo el formato de retiros voluntarios; y defensa de la previsión social.
“Caputo y Milei vuelven a echar mano de los recursos de la seguridad social para sostener el fracaso de su programa económico y beneficiar al sistema financiero privado”, apuntaron desde SECASFPI, ratificando el estado de alerta de la organización en el organismo.
Detalles de la medida
En su conferencia de prensa, Caputo, estimó que el monto previsto permitiría brindar soluciones habitacionales a entre 17 mil y 18 mil familias. Los préstamos podrán destinarse a la compra, construcción, ampliación o refacción de una vivienda única. El esquema no contempla que el FGS otorgue directamente los créditos ni que compre las hipotecas. Los recursos serán licitados entre las entidades financieras, que conservarán la responsabilidad de evaluar a cada solicitante, aprobar las operaciones y asumir los riesgos derivados de los préstamos.
El programa tendrá un fondo total de 2 billones de pesos, que se distribuirá mediante licitaciones de 200 mil millones de pesos. En cada convocatoria, los bancos competirán por acceder a depósitos a plazo fijo ajustados por UVA y deberán ofrecer las condiciones correspondientes. El mecanismo estará dividido en dos tramos. Para las colocaciones a un año se fijará una tasa mínima de UVA más 2,5 por ciento, mientras que los depósitos a cinco años partirán de UVA más 4,5 por ciento. Cada entidad podrá recibir hasta el 20 por ciento del monto disponible en una misma licitación. Una vez adjudicados los recursos, contará con un plazo de 90 días corridos para destinarlos al otorgamiento de créditos hipotecarios.