Tres gobernadores arman una mesa de diálogo para salvar de su crisis a Granja Tres Arroyos

Los mandatarios de Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos se juntarán para buscar una salida a la crisis que atraviesa la empresa avícola, que inició despidos y suspensiones en sus locaciones de esas tres provincias.

Viernes, 21 de agosto de 2026 10:57

La reciente decisión de Granja Tres Arroyos de despedir a 270 trabajadores de su planta entrerriana La China -que permanecía paralizada desde el mes de mayo y sin pagar sueldos desde abril- terminó de encender alertas por el alcance que puede tener la crisis de la mayor avícola del país. a esto se le suman suspensiones en sus locaciones de Córdoba y Buenos Aires, lo que motivó a los gobernadores de las tres provincias a armar una mesa de diálogo para buscar una salida a esta realidad angustiante. Así, Axel Kicillof, Martín Llaryora y Rogelio Frigerio anunciaron la conformación de este espacio de trabajo conjunta para “evitar a toda costa que la crisis salpique la actividad económica de sus jurisdicciones”.

La noticia fue confirmada por el propio gobierno entrerriano, que anunció una ampliación de las medidas de contención para los trabajadores afectados, pero además destacó que se desplegará una estrategia con las demás provincias afectadas por la situación de la avícola. “El abordaje provincial también contempla la dimensión nacional del conflicto. Entre Ríos avanzará junto a Córdoba y Buenos Aires en la conformación de una mesa de trabajo entre los gobernadores y sus equipos, con el objetivo de coordinar acciones frente a una crisis que afecta a trabajadores y plantas de Granja Tres Arroyos en las tres provincias”, expresaron.

Sin haber anunciado una quiebra, Granja Tres Arroyos negocia la reestructuración de una deuda estimada en 350,9 millones de dólares, con quitas de hasta 75 por ciento, plazos de hasta siete años, venta de activos y búsqueda de nuevos inversores. Las reaperturas de mercados sucedidas durante las últimas semanas abre un nuevo horizonte para la industria en general, pero no alcanza a paliar la situación de la firma.

Estado de crisis

La compleja situación financiera de Granja Tres Arroyos, que tiene hoy un pasivo de más de 350 millones de dólares, ha obligado a disminuir los niveles de faena y reducir la actividad en sus plantas cordobesas y bonaerenses, donde no se han tomado medidas drásticas como en Entre Ríos, pero cientos de trabajadores temen por el resultado que tendrá la paralización. Además del cierre de La China, en Concepción del Uruguay, la crisis alcanza también a la planta cordobesa Avex, ubicada en Río Cuarto y con unos 350 trabajadores. En el caso de Buenos Aires, la crisis se resiente en las plantas de Pinazo (Pilar), Wade II/CEISA (Esteban Echeverría) y Wade I (Ezeiza), con suspensiones, atrasos salariales y una fuerte reducción de la actividad.

A comienzos de agosto, la empresa envió telegramas de despido en su planta entrerriana, en donde invoca el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo y alega una situación de “fuerza mayor” que le permitiría pagar el 50 por ciento de la indemnización habitual. Inicialmente, informaron que se trataría de unos 255 trabajadores, aunque desde el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) aseguran que las notificaciones superan las 300. La decisión fue justificada desde la empresa por el impacto de la caída de las exportaciones, derivada del último brote de Influenza aviar y el consiguiente sobrestock a nivel interno, que -alegan- provocó la caída de los precios a pesar de sostenerse elevado el consumo.

Negociaciones

Los últimos meses, la compañía pasó de faenar hasta 760 mil aves diarias a alrededor de 200 mil, y los problemas alcanzaron a casi todas sus plantas con atrasos salariales, suspensiones, e interrupciones en la cadena de suministro. Por el momento, sin embargo, los despidos en la planta de La China fueron paralizados en la Justicia entrerriana, que ordenó retrotraer la situación por, al menos, 15 días hábiles. La decisión claudicará la primera semana de agosto.

Hasta entonces, desde el gobierno provincial anunciaron que se profundizarán las “medidas de contención” para los trabajadores desvinculados. Las mismas incluyen la entrega de módulos alimentarios y la gestión de subsidios individuales de 200 mil pesos, que se ampliarán hasta cubrir a los 1075 trabajadores de la planta, quienes denuncian atrasos salariales desde hace 4 meses. En materia de servicios, también se otorgó una tarifa social diferenciada de energía eléctrica a 525 operarios y se gestionó ante Enersa -la proveedora provincial- un esquema de prórroga y refinanciamiento de las deudas de consumo acumuladas.

Del mismo modo, la ayuda estatal también contempla una medida de “alivio fiscal”, mediante la cual los trabajadores despedidos de la planta La China se verán beneficiados con la condonación del 100 por ciento de los intereses y multas correspondientes a deudas de los impuestos Inmobiliario y Automotor 2026 y la prórroga de los vencimientos de dichos impuestos hasta el 31 de marzo de 2027.  El beneficio se aplicará de manera automática, sobre la base del listado remitido por la Secretaría de Trabajo, sin necesidad de que los trabajadores realicen trámites. En paralelo, también se instó al  Hospital Justo José de Urquiza de Concepción del Uruguay a asegurar la provisión de medicamentos para trabajadores con enfermedades crónicas afiliados a la obra social sectorial, afectada por la demora en los pagos de la empresa.