Un reciente informe realizado por la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) arrojó resultados alarmantes de cara al comienzo de las clases presenciales en la Ciudad de Buenos Aires, pactado para el 17 de febrero: un 66% de las aulas no cuenta con la posibilidad de generar ventilación natural o cruzada y un 25,1% tiene una sola ventana.

Además, otro dato preocupante refiere al uso del transporte público: el 46% de los alumnos viajan en colectivo o en subte para llegar a la escuela, mientras que un 22% concurre caminando y sólo un 10% lo hace en auto particular. En cuanto a la distancia entre el domicilio y la escuela, casi el 60% vive entre 20 y 50 cuadras de distancia y sólo 18.6% vive a menos de 10 cuadras.

Para llevar adelante este Mapa de Riesgo, el gremio realizó encuestas a diversos actores de la comunidad educativa, como docentes, auxiliares, familiares de estudiantes y cooperadoras, en 611 escuelas distintas.

En referencia a los baños de los establecimientos educativos, el informe reveló que un 70,9% de los establecimientos no cuentan con la cantidad de instalaciones sanitarias que indica la normativa del Gobierno de la Ciudad.

Cabe destacar que el 68% de los docentes del nivel medio trabajan en más de dos establecimientos educativos. A raíz de esto, el Secretario de Condiciones y Medioambiente de Trabajo de UTE, Pablo Francisco declaró: “La ministra de Educación, Soledad Acuña, dijo que el 70% trabajaba en una sola escuela. La encuesta nos da al revés, tenemos docentes que están en cinco o seis escuelas. Tendrían que trasladarse todo el día por lo que sería un riesgo para ellos y para los estudiantes”. Además, aseguró que desde UTE se planteó un esquema donde los docentes pudieran trabajar únicamente en la escuela donde concentran mayor cantidad de horas, pero no hubo respuesta por parte del Gobierno porteño.

Por otro lado, el informe hecho por UTE dio a conocer que más de la mitad de las escuelas, específicamente el 58%, no tiene doble puerta para organizar las entradas y salidas de los alumnos. “Uno de los puntos fundamentales es no generar aglomeraciones en la entrada, por eso es clave que un edificio tenga por lo menos dos puertas. Sobre todo en este esquema que plantea el Gobierno de jornadas mínimas de tres horas y máximas de cuatro. Eso en los casos de jornada simple es prácticamente todo el horario. En esas escuelas no van a tener mucho margen para evitar aglomeraciones”, sostuvo el dirigente.