Camioneros y empleados de la alimentación, entre los que lograron romper el techo salarial libertario

En el marco del inicio del cuarto mes del año, los dos sectores encabezan al ranking de mejores acuerdos salariales, que escaparon al límite del 2 por ciento mensual que intenta imponer el Ministerio de Economía.

Lunes, 06 de abril de 2026 12:34

Las paritarias salariales mostraron en marzo un cambio de tendencia, con aumentos más altos impulsados por una flexibilización de la pauta oficial, aunque todavía insuficientes para recuperar el poder adquisitivo. El gobierno nacional permitió negociaciones por encima del 2 por ciento mensual, dejando atrás el tope del 1 por ciento, con el objetivo de evitar una mayor caída del consumo y del salario real. Sin embargo, los incrementos acordados no lograron alcanzar el ritmo de la inflación, que se proyectó por encima del 3 por ciento para ese mes, según se publicó.

De acuerdo con un relevamiento de Synopsis Consultores, el promedio de subas salariales en marzo fue del 2,7 por ciento, frente al 1,8 por ciento de febrero. Pese a este repunte, los salarios encadenaron su séptimo mes consecutivo de caída real frente a los precios. El informe también evidenció una fuerte dispersión entre los distintos sectores según su capacidad de negociación.

Entre los acuerdos más altos se destacaron Camioneros, con una suba del 5,7 por ciento, seguido por Alimentación con 4,1 por ciento y Estacioneros con 4 por ciento. Otros sectores como Farmacéuticos (3,6 por ciento) y UTEDyC (3,5 por ciento) también lograron incrementos por encima del promedio. En niveles intermedios se ubicaron Telecomunicaciones y Televisión con 2,9 por ciento, mientras que SMATA acordó un 2,5 por ciento.

Sectores más rezagados

En el extremo inferior, varios gremios quedaron alineados con la pauta oficial del 2 por ciento, como UPCN, Personal Legislativo, Correo Argentino y Plásticos. Otros sectores incluso quedaron por debajo, como encargados de edificio (1,5 por ciento), personal doméstico (1,5 por ciento) y trabajadores de casinos (1,6 por ciento).

Estos segmentos fueron los que más perdieron frente a la inflación mensual estimada. En términos anualizados, los acuerdos salariales alcanzaron un promedio del 36,8 por ciento, el nivel más alto desde mayo de 2025. Este dato reflejó un intento de los salarios por acercarse a una inflación proyectada cercana al 30  por ciento para 2026.

Alternativas  

Algunos sectores incorporaron sumas fijas para compensar pérdidas previas, como el caso de Sanidad, que logró mejoras significativas en las categorías más bajas. Pese a que los reclamos salariales siguen siendo el principal motivo de conflicto, la conflictividad gremial se mantiene baja. El 2025 cerró con el menor nivel de protestas con paro desde 2006, tendencia que se mantiene en la actualidad. Este escenario se explica por una estrategia sindical más enfocada en la sostenibilidad financiera y en la negociación que en la confrontación directa.

La suba del desempleo medida por el INDEC, junto con más y más noticias sobre cierres de empresas y achiques de producción nacional (con Rigolleau, Toyota y Stellantis entre los últimos anuncios relevantes) siguieron erosionando la capacidad de negociación de los trabajadores. En tanto que los pocos sectores que si crecen, como el agro o la minería, no son demandates intensivos de personal. A eso se suma la alta informalidad. De acuerdo a un estudio de la Universidad de Buenos Aires (UBA) dado a conocer esta semana, el 84,8 del 20 por ciento de la población que cobra escasos haberes, los que realizan sus tareas laborales de manera informal. Y si se proyecta a todos los empleados, es el 4 de cada 10. Por lo pronto, estos fueron los principales acuerdos paritarios cerrados en marzo, que tendrán repercusiones en los sueldos que llegan a los bolsillos en abril.