La tensión salarial en la actividad aceitera sumó un nuevo capítulo. En el marco de la negociación paritaria que mantienen la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIODyARA) y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) del Departamento San Lorenzo con las cámaras empresarias del sector, la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) ofreció un aumento de apenas 15.000 pesos para el mes de mayo.
La propuesta fue presentada este jueves durante la quinta reunión paritaria realizada en la Bolsa de Comercio de Rosario, en el marco de la conciliación obligatoria vigente (extendida ahora hasta el próximo martes). La respuesta sindical no tardó en llegar y fue contundente: calificaron la oferta como una nueva provocación hacia las y los trabajadores aceiteros de todo el país.
A través de un comunicado conjunto, FTCIODyARA y SOEA San Lorenzo sostuvieron que la oferta patronal constituye “un acto de profunda mala fe” y representa “una absoluta provocación para las y los trabajadores aceiteros del país y a sus representantes paritarios que participan en las negociaciones por mandatos de cada una de las fábricas y sindicatos”.
Asimismo, señalaron que “en los hechos, el accionar patronal volvió a demostrar que está muy lejos de la voluntad constructiva que dice tener cuando habla con los medios”.
Del aumento del 0% a una oferta de $15.000
La nueva propuesta empresarial llega apenas semanas después de otro episodio que generó un fuerte malestar en el sector. A fines de mayo, el SOEA San Lorenzo había lanzado una medida de fuerza luego de que las empresas ofrecieran un incremento salarial del 0% para mayo y, desde junio, únicamente una actualización atada al índice de inflación que publica el INDEC.
En aquella oportunidad, el gremio conducido por Daniel Succi calificó la iniciativa patronal como un “vergonzoso ofrecimiento” y una “provocadora oferta”, lo que derivó en un paro de actividades resuelto por unanimidad entre la Comisión Directiva y el Cuerpo de Delegados.
La medida fue acompañada por la FTCIODyARA y se desarrolló bajo la consigna de defender el salario, las condiciones laborales y la dignidad de los trabajadores de una actividad estratégica para la economía argentina.
Ahora, la propuesta de 15.000 pesos fue interpretada por las organizaciones sindicales como una continuidad de aquella postura empresarial que ya había generado fuertes cuestionamientos.
El reclamo por un salario mínimo vital y móvil
Los sindicatos fundamentan su posición en el histórico criterio salarial que distingue a la actividad aceitera. Según explicaron, el reclamo se basa en el derecho constitucional a percibir un Salario Mínimo Vital y Móvil.
De acuerdo con el cálculo elaborado por las organizaciones gremiales, el valor del Salario Mínimo Vital y Móvil para mayo de 2026 debería ubicarse en 2.802.754 pesos.
“El reclamo de nuestras organizaciones se fundamenta en el derecho a un Salario Mínimo Vital y Móvil según su definición en el Artículo 14 bis de la Constitución Nacional y Artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo”, remarcaron.
En ese sentido, agregaron que el sueldo debe garantizar la satisfacción de necesidades esenciales como alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión.
Además, cuestionaron los argumentos empresariales vinculados a la capacidad de pago. Según indicaron, el incremento reclamado podría afrontarse con apenas una mínima porción de la facturación anual de las compañías del sector.
“Se trata de un aumento que las patronales podrían pagar con el 0,1% de la facturación anual. No el 1%, una décima del 1%: con un peso de cada mil que facturan pagan el aumento”, afirmaron.
Amenaza de conflicto
Ante la falta de avances concretos en la negociación, los gremios dejaron abierta la posibilidad de retomar medidas de fuerza una vez concluido el período de conciliación obligatoria.
“Lamentablemente, pareciera ser que la intransigencia patronal y su falta de sensibilidad sobre las necesidades obreras, nos va a llevar a un nuevo conflicto”, advirtieron.
En el mismo sentido, remarcaron que los trabajadores aceiteros no están dispuestos a resignar conquistas históricas ni a aceptar salarios que los empujen a una situación de deterioro económico.
“Las y los trabajadores aceiteros no estamos dispuestos a ser trabajadores pobres. Cuando llegue el momento, vamos a luchar con las herramientas que nos garantiza la Constitución, en primer lugar, el ejercicio del derecho de huelga, para lograr un salario digno”, concluyeron.
La negociación continúa abierta, aunque el clima entre las partes aparece cada vez más tensionado. Mientras las empresas insisten con propuestas que los gremios consideran insuficientes, los trabajadores aceiteros vuelven a advertir que están preparados para profundizar el conflicto en defensa del salario de los trabajadores.