No hubo “efecto contagio”: la paritaria estatal nacional cerró con aumentos por debajo de la inflación

En el marco de la reapertura de la paritaria de la administración pública, el gobierno ofreció un aumento del 6,6 por ciento en tres cuotas y un bono de 50 mil pesos. UPCN aceptó la propuesta mientras ATE la calificó de “vergonzosa”.

Viernes, 19 de junio de 2026 09:50

El acuerdo de los gremios universitarios con el gobierno abrió la expectativa de una ruptura del techo salarial que impuso para los empleados públicos la gestión libertaria. Por eso, la reapertura de la paritaria que tuvo lugar ayer jueves centro la atención de los gremios del sector y de otros rubros. El resultado fue en varios puntos decepcionante. El gobierno de Javier Milei ofreció en paritarias una recomposición del 6,6 por ciento distribuida en tres meses y un bono extraordinario de 50 mil pesos para agosto. Mientras la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) avaló la propuesta, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) la rechazó por considerarla “vergonzosa”.

La oferta oficial para los trabajadores alcanzados por el Convenio Colectivo de Trabajo 214/06 contempla un incremento del 2,4 por ciento desde junio, otro 2,2 por ciento a partir de julio y un 1,9 por ciento adicional en agosto. A eso se suma un pago extraordinario por única vez de 50 milpesos durante el último mes del esquema. La aceptación de UPCN permitió al gobierno cerrar formalmente la negociación, aunque la decisión de ATE dejó en evidencia el malestar de una parte importante de los trabajadores estatales frente a la evolución de los salarios durante los últimos años.

Desde ATE calificaron la oferta como insuficiente y cuestionaron el funcionamiento actual de las negociaciones salariales en el Estado nacional. “La propuesta es vergonzosa. La paritaria supo ser un ámbito de negociación, una herramienta para transmitir lo que les pasa a las y los trabajadores del Estado, pero hoy es un simple trámite”, afirmó la secretaria general adjunta del gremio, Mercedes Cabezas.

Pérdida salarial

Según los datos difundidos por ATE, el deterioro salarial acumulado durante la gestión de Javier Milei ya supera el 40 por ciento, situación que, aseguran, impacta de manera directa sobre las condiciones de vida de los trabajadores estatales. Al respecto, Cabezas también advirtió sobre las dificultades económicas que atraviesa el sector. “La realidad es que las y los trabajadores desde hace más de un año no pueden llegar a fin de mes ni cubrir las necesidades básicas; esto es insostenible”, sostuvo.

La dirigente sostuvo que el incremento ofrecido es “casi simbólico” y aseguró que no alcanza para revertir el deterioro salarial acumulado. En esa línea, el sindicato señaló que durante el período paritario anterior los aumentos sumaron 21 por ciento, mientras que la inflación alcanzó el 33,2 por ciento, lo que implicó una pérdida del poder adquisitivo de 12,2 puntos porcentuales. La dirigente agregó que numerosos empleados públicos se encuentran endeudados y con dificultades para afrontar compromisos financieros asumidos para sostener sus gastos cotidianos.

Escenario

De este modo, la nueva paritaria estatal comenzó con una postal repetida durante los últimos años: una oferta salarial aceptada por UPCN y rechazada por ATE, en medio de una disputa que combina la discusión por los ingresos con los cuestionamientos al rumbo de la administración pública nacional. Al respecto, Cabezas cuestionó uno de los argumentos que, según ATE, suele plantear el Gobierno frente a los reclamos salariales. “Muchas veces la respuesta que recibimos es que migren al ámbito privado, pero la verdad es que el mercado tampoco los toma”, concluyó.

En la previa al encuentro, la victoria parcial alcanzada en el sector universitario funcionó como un importante antecedente en el Estado nacional para romper con el techo salarial libertario. Así era visto por la dirigencia estatal, que analiza los pasos a seguir, ante la inminente apertura de negociaciones, que todavía no tiene fecha. “Entendemos el triunfo universitario, una contestación simbólica a la movilización más grande de su historia, es una novedad, porque el gobierno tuvo que retroceder, como pasó con otras victorias populares, como al del Hospital Garrahan”, sostuvo Rodolfo Kempf, referente de ATE en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Al final, el ajuste libertario se mantuvo.