Crisis industrial: una cámara empresarial asegura que este año pueden cerrar unas 30 mil pymes

La escalofriante cifra fue aportada por un reporte de la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino, que dice que ya hubo22 mil cierres en los dos primeros años de la gestión libertaria. Ejemplos de todo tipo de cómo avanza el “industricidio”.

Por Diego Lanese

Redactor de Data Gremial

Martes, 24 de febrero de 2026 07:52

El sorpresivo cierre de FATE, la fábrica nacional de neumáticos, generó una enorme repercusión en todo el país en momentos que el gobierno se encamina en aprobar una ambiciosa reforma laboral, la decisión de la firma de bajar las persianas, dejando a cerca de mil trabajadores en la calle y muchos miles más que eran empleados de forma indirecta, generó una importante movilización gremial y social, ya que puede entenderse como un emblema de la crisis industrial que sufre el país, producto de la baja del consumo interno y la apertura indiscriminada de las importaciones. Esta semana, hubo novedades en el conflicto. Mientras el gobierno de Javier Milei convocó a las partes para intentar hacer cumplir la conciliación obligatoria –dictada en tándem  por la secretaría de trabajo nacional y el Ministerio de trabajo de la provincia de Buenos Aires –organizaciones anunciaron un acto en la planta de San Fernando, para pedir a la CGT un plan de lucha por esta crisis y muchas otras, que se multiplican en todo el país. Al respecto, datos recientemente difundidos alertan que en dos años de gestión libertaria, ya cerraron 22 mil empresas, y las perspectivas son peores: podrían sumarse 30 mil pymes a esta dramática lista.

Los datos sobre cierres de empresas fueron conocidos en estos días, en el marco de un reciente estudio elaborado por la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC) y difundo en el último Radar PyME, según el trabajo, al que tuvo acceso Data Gremial, “en dos años cerraron más de 22 mil empresas y se perdieron cerca de 300 mil puestos de trabajo registrados”. Y las perspectivas para este año “son aún más dramáticas, pudiendo cerrarse unas 31.500 pymes más, lo que equivale a un 6,3 por ciento del total nacional”. Los datos son parte de un relevamiento sobre 300 empresas y cooperativas de 22 provincias, y evidenció que “el 56,3 por ciento de los empresarios cree que la situación económica nacional empeorará este año (6,7 puntos más que hace un año) y que el 21,5 por ciento considera que no hay variables de crecimiento aplicables a su negocio”. Además, el 6,3 por ciento de las pymes consultadas anticipó que “tendrá que cerrar en 2026, cifra que extrapolada al total nacional (unas 500 mil empresas) equivale a una reducción de 31.500 empleadoras”.

La crisis no se limita a la producción manufacturera, ya que numerosas empresas del sector comercio también acusan el impacto de la recesión generalizada. En los últimos días se habló del posible cierre de la histórica cadena de supermercados patagónica La Anónima, de la familia Braun, que hizo público que tiene deudas incobrables por morosidad con tarjeta de crédito que alcanza a 19.255 millones de pesos. “La compra de alimentos con tarjeta y el aumento de la morosidad es la manifestación más clara de la generalizada pérdida del poder adquisitivo de los salarios”, dijo el reporte de ENAC. La lista de las empresas que pueden seguir el mismo camino continúa engrosándose día a día. Más allá del sector neumáticos, que podría sumar otras bajadas de persiana, hay empresas del sector alimenticio, textil y muchas otras áreas de la industria que se encuentran en situación crítica.

El caso FATE

El reciente cierre de FATE, que implica una pérdida de más de 2.500 puestos de trabajo (sumando los indirectos a los 920 puestos directos) aparece sólo como la muestra más evidente de la dinámica “industricida” del oficialismo. Este lunes, no hubo acuerdo en la audiencia por el conflicto de FATE entre la empresa y el gremio SUTNA, por lo que se convocó a un nuevo encuentro el miércoles 4 de marzo a las 11. La Secretaría de Trabajo, que integra el Ministerio de Capital Humano, informó a través de un comunicado que “habiendo finalizado la audiencia entre la empresa FATE Sociedad Anónima Industrial Comercial e Inmobiliaria y el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), no ha sido posible arribar a un acuerdo entre las partes”. Por eso, el organismo que encabeza Julio Corderodispuso la convocatoria a una nueva audiencia para el día miércoles 4 de marzo a las 11, a fin de continuar con las instancias de diálogo”. El Ministerio de Capital Humanocontinuará promoviendo los espacios de negociación entre las partes, en resguardo del empleo, la actividad productiva y el cumplimiento de la normativa laboral”, consignó la cartera.

Ante esto, organizaciones sociales, gremiales y políticas llevarán adelante este martes una concentración en la puerta de FATE, en la localidad de San Fernando, en solidaridad con los trabajadores de la empresa que aún permanecen dentro de la fábrica. Según se informó, el encuentro se realizará a las 18 con el objetivo de “exigirle a la CGT un paro general de 36 horas con movilización” para la próxima sesión en el Senado, donde se volverá a tratar el proyecto de reforma laboral que ya fue aprobado la semana pasada por ambas cámaras del Congreso. “Rechazamos la ley de reforma laboral y exigimos un plan de lucha para derrotar esta reforma esclavista y lograr el triunfo de los trabajadores de FATE. Los sindicatos combativos, las organizaciones de desocupados independientes y los jubilados estaremos presentes, acompañándolos”, expresaron las organizaciones en un comunicado.

Otros ejemplos

La industria textil, uno de los sectores más golpeados por la apertura de las importaciones, sigue sumando crisis. El dueño de la textil Santista, de la localidad tucumana de Famaillá, que hoy emplea a 640 trabajadores pero ya redujo su producción a la mitad, anticipó que podrían tener que cerrar en unos meses y explicó: “Primero, porque la gente no tiene poder adquisitivo y, segundo, porque, reitero, la importación ha sido indiscriminada. Pretenden que compitamos y quieren que nosotros salgamos a pelear en un ring de igual a igual con Tyson”. Bioceres SA, la firma pionera en biotecnología aplicada al agro entró en proceso formal de concurso de acreedores y pérdida de control societario, tras el incumplimiento de pago de obligaciones negociables a mediados del año pasado, entrando en cesación de pagos con una deuda de más de 30 millones de dólares, lo que tiene un gran manto de incertidumbre sobre el futuro de le firma.

La importación y el aumento de costos locales golpea a otras empresas históricas. La avícola más grande del país, Granja Tres Arroyos, también podría estar al borde del cierre, por la competencia de los pollos brasileños. De los 1.500 empleados que llegó a tener la planta de la localidad entrerriana de Concepción del Uruguay, hoy apenas quedan unos 700, que podrían perder sus puestos si la empresa avanza hacia la quiebra, una perspectiva cada vez más posible. En noviembre del año pasado se decretó la quiebra de ARSA Lácteos (que elaboraba productos para SanCor) y ya entonces se hablaba de la grave crisis de otra histórica empresa del sector, Lácteos Verónica, que hoy tiene sus tres plantas de la provincia de Santa Fe completamente paralizadas y no está cumpliendo con el pago de los salarios de sus cerca de 700 trabajadores. En los últimos días la crisis llegó al punto de que le cortaron el agua por falta de pago, lo que anticipa un escenario de cierre inminente. Incluso trabajadores que aceptaron el plan de retiros voluntarios denunciaron que la empresa viene incumpliendo con los planes de pago acordados.

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