La actividad metalúrgica cae a “niveles históricos” e impacta en el empleo y la baja de los ingresos

Según el último reporte de ADIMRA, en julio la actividad productiva cayó 4,4 por ciento, con una capacidad instalada que ni siquiera llega al 40 por ciento. De esta forma, está en un “piso alarmante”. Además, se retrajeron los puestos de trabajo y los salarios se mantiene a la baja, pese al reciente acuerdo paritario.

Por Diego Lanese

Redactor de Data Gremial

Miércoles, 19 de agosto de 2026 10:00

La semana pasada, el gremio metalúrgico cerró las paritarias de sus dos principales ramas, con aumentos que en el caso de la metalmecánica llegan hasta marzo del año que viene. La intervención que está al frente de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) firmó ambos acuerdos, y pese a las críticas a la medida judicial, avanzó en la recomposición salarial en medio de la incertidumbre por la caída de la actividad. Es que como todas ramas de la producción, el rubro está bajo “una tormenta perfecta”, que incluye desplome del consumo interno y apertura indiscriminada de las importaciones, que golpean todos los días a la actividad. Los datos confirman esta realidad. En su último reporte mensual, la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) confirmó una nueva baja en julio, lo que profundiza la preocupación.

Según el reporte, la actividad metalúrgica argentina registró “una caída interanual del 4,4 por ciento” el mes pasado, y se sigue pronunciando el descenso. Otro dato alarmante es la capacidad instalada, que se ubicó en torno del 39,2 por ciento, lo que representó una disminución de 6 puntos porcentuales frente a julio de 2025. Es decir, que de cada 10 máquinas, seis están apagadas, haciendo de este indicador un reflejo del bajo nivel de utilización del aparato productivo del sector. “Es una catástrofe”, sintetizó un dirigente metalúrgico.

El informe de ADIMRA, elaborado por su Departamento de Estudios Económicos, es una muestra de la crisis productiva a la que empuja el modelo libertario. Con los datos de julio, el sector acumuló “una contracción del 5,5 por ciento en los primeros siete meses del año”, lo que hace advertir a las entidades empresariales que los niveles de producción “se mantienen en un piso históricamente bajo”.

En la comparación mensual, “la producción mostró una variación positiva de apenas 0,1 por ciento respecto de junio, un movimiento que no alcanzó para modificar el escenario general de estancamiento”.

El deterioro de la actividad se extendió a todas las provincias analizadas en el informe de ADIMRA, al que tuvo acceso Data Gremial. Córdoba, otrora emblema del cordón industrial del país, registró el retroceso más pronunciado, con una caída interanual del 7,9 por ciento. Le siguió la provincia de Buenos Aires, con una disminución del 5,8 por ciento. En tanto, Mendoza presentó una baja del 4,6 por ciento, Entre Ríos descendió 4,2 por ciento y Santa Fe registró la caída más moderada del conjunto, con un 3,8 por ciento.

El retroceso alcanzó a la mayoría de los rubros que integran la actividad metalúrgica. Las mayores caídas correspondieron a Bienes de Capital, con una baja del 9,5 por ciento, y Maquinaria Agrícola, que descendió 7,7 por ciento. También registraron resultados negativos Equipos y Aparatos Eléctricos, con una disminución del 4,3 por ciento, y Equipamiento Médico, que cayó 3,9 por ciento. El único rubro que presentó una variación positiva fue Autopartes, que registró un crecimiento mensual del 1,9 por ciento. Sin embargo, el sector acumula una contracción del 3,1 por ciento durante el último semestre.

Al respecto, el trabajo que lleva la firma del presidente de ADIMRA, Elio Del Re, señaló que la producción “continúa atravesando un escenario de estancamiento y bajos niveles de productividad”. En ese sentido, advirtió sobre la incertidumbre que existe respecto de una posible recuperación del sector. “La producción metalúrgica continúa estancada, con índices de productividad históricamente bajos”, sostuvo Del Re, quien consideró que resulta necesario generar condiciones que permitan vislumbrar un proceso de recuperación.

El titular de la entidad también apuntó contra la baja demanda, al señalar que afecta directamente la operatividad de las empresas. En esa línea, remarcó la necesidad de implementar herramientas que impulsen nuevas inversiones y permitan sostener los puestos de trabajo.

Cae el empleo

Los datos muestran que “el escenario recesivo atraviesa a los principales polos metalúrgicos del país y mantiene al sector en niveles de producción reducidos”. Además, dos datos claves son parte del estudio, y marcan la situación alarmante en materia productiva: la baja en la actividad genera pérdida de empleo y salarios cada vez más reprimidos.

En el primero de los casos, el informe de ADIMRA confirmó que “el deterioro de la actividad tuvo impacto sobre el mercado laboral”. El empleo metalúrgico “cayó 2,2 por ciento interanual durante julio, de acuerdo con el relevamiento sectorial”. Las perspectivas para los próximos meses se mantienen marcadas por la cautela. Según el informe, siete de cada diez empresas no esperan modificaciones en sus niveles de producción durante el próximo trimestre.

Es una catástrofe”, le dijo a Data Gremial un dirigente metalúrgico del conurbano bonaerense, donde se sintió con fuerza la retracción de la actividad. En las seccionales de esa región se buscan alternativas para frenar la sangría laboral, y trabajan junto a los intendentes para intentar armar alguna clase de protección para sostener las fábricas abiertas. Pero lo cierto es que “la crisis se lleva puestos a todos, los más chicos claramente, pero también las pymes medianas y hasta las grandes firmas”.

Un caso de estos últimos es el de Tenaris Siat, en la localidad de Lanús, donde la importación de tubos chicos para la segunda parte del Gasoducto Perito Moreno (ex Néstor Kirchner) dejó sin actividad a la planta, y terminó con el despido de al menos 164 operarios contratados, que al día de hoy siguen en conflicto, luchando junto a la seccional Avellaneda de la UOM para lograr su reincorporación. De esta manera, concluye ADIMRA, “la industria metalúrgica continúa enfrentando un escenario de baja demanda, capacidad ociosa y retroceso del empleo, mientras el sector reclama medidas que permitan estimular la inversión y recuperar los niveles de actividad”.

Salarios a la baja

En cuanto a la segunda consecuencia de esta baja de la actividad, vinculada a la baja de los salarios, los datos también generan alarma, incluso luego de la firma de las paritarias de las ramas metalmecánica y siderúrgica. Es que en la previa se conocieron datos de la Secretaría de Trabajo, que midió 27 acuerdos salariales firmados este año, y determinó que apenas siete superaron la inflación. Y los metalúrgicos no están en ese lugar de privilegio.

Según informe esta semana la cartera laboral, los trabajadores metalúrgicos registraron un retroceso del 12,4 por ciento, sólo superados por los textiles, que tuvieron una pérdida del 12,6 por ciento. Otra disminución superior a los dos dígitos fue el del calzado, cuyos salarios cayeron un 10,5 por ciento en términos reales. Se trata principalmente de actividades relacionadas con el mercado interno.

La semana pasada, la intervención de la UOM intentó revertir esto con la firma de dos convenios más importantes. Luego de conseguir un acuerdo salarial en la rama siderúrgica, luego de dos años sin convenio, cerró la paritaria para el sector metalmecánico, el más numeroso del sector. Según se informó, la mejora acordada con las cámaras empresariales totaliza una suba del 23,5 por ciento que tendrá vigencia entre agosto y marzo de 2027.

La extensión del entendimiento con las cámaras empresarios sorprendió porque se sigue discutiendo la legitimidad de la medida judicial, y Abel Furlán sigue reclamando su cargo al frente de la estructura general. Pero al parecer esto no ocurrirá rápido. “La intervención viene para largo, no hay salida en el corto plazo”, le dijo a Data Gremial otro dirigentes, conocedor de los manejos que hay detrás de esta medida, dispuesta por el juez Víctor Pesino, que luego el gobierno benefició al extender cinco años su cargo.

En este tiempo, se habló de otras medidas similares en diversas seccionales, pero todas negadas. “la intervención está haciendo algunas auditorias, pero no hay nada raro”, agregó la misma fuente consultada, que negó medidas así en este tiempo.