Según los datos, cae el empleo registrado y crecen los informales: “Se profundizó la precarización laboral”

Según un trabajo de la Universidad nacional de Avellaneda (UNDAV), desde que asumió Javier Milei se perdieron unos 341.396 puestos de trabajo formales y dejaron de operar 1.814 empresas, un promedio de 60 cierres por día.

Por Diego Lanese

Redactor de Data Gremial

Domingo, 19 de julio de 2026 10:00

Desde comienzos de este les, la planta de la empresa Tenaris Siat está en conciliación obligatoria, por la intención del Grupo Techint –duela de la firma –se despedir a unos 150 operarios, que era contratados desde la menos cuatro años. La baja en la actividad, producto de que la firma perdió la producción de los tubos sin costura para el segundo tramo del Gasoducto Perito Moreno (ex Néstor Kirchner), fue la escusa parta la decisión, que se debería mantener en suspenso por la medida del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires. Pero según denunciaron delegados de la UOM seccional Avellaneda, hasta ahora eso no se cumple. Por eso, el conflicto crece en intensidad, y se vuelve uno de los más importantes en la zona sur del conurbano bonaerense.  

 La zona es una de las de mayor tensión en materia laboral, en un contexto donde los despidos y el cierre de empresas se expanden, pese al optimismo del gobierno respecto de la situación económica y social. Así lo definió un reciente informe de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), que a partir de datos oficial habla sobre la evolución del mercado laboral durante el actual gobierno. El dato más relevante es la destrucción del empleo registrado, unos 341.396 puestos de trabajo formales que se perdieron desde que asumió Javier Milei. Además, dejaron de operar 1.814 empresas, un promedio de 60 cierres por día.

Los datos relevados por la UNDAV surgieron de registros oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) sobre la evolución del mercado laboral durante el actual gobierno. Solo en abril de este año “se eliminaron otros 1.555 empleos registrados”. La cantidad de empresas cerradas fue incluso superior a la de puestos laborales destruidos durante ese mes, “una diferencia que reflejaría el fuerte impacto de la crisis sobre pequeñas y medianas empresas con pocos trabajadores”.

Las cifras contrastaron con los indicadores generales de actividad económica. El Estimador Mensual de Actividad Económica del INDEC registró en abril un crecimiento interanual del 1,6 por ciento, aunque mostró una caída del 1,5 por ciento frente a marzo.

El Producto Interno Bruto también había aumentado un 2,3 por ciento interanual durante el primer trimestre. Para la UNDAV, esa recuperación parcial no alcanzó a los sectores que más empleo generan. “El deterioro del empleo registrado durante 2024 afectó principalmente a los sectores más sensibles a la caída de la actividad y del gasto público, destacándose la construcción, la industria manufacturera y diversos servicios”, señaló el informe.

El estudio agregó que las mejoras observadas durante 2025 y 2026 fueron “insuficientes para revertir las pérdidas acumuladas”. En cambio, el mayor crecimiento del empleo se concentró en la explotación de minas y canteras, una actividad vinculada a sectores exportadores que demanda menos mano de obra que la industria o la construcción. “En contraste, el mayor dinamismo del empleo se concentró en la explotación de minas y canteras, reflejando una recuperación heterogénea y una estructura ocupacional cada vez menos intensiva en la generación de empleo formal”, advirtió la universidad.

El informe, titulado Mercado laboral y neoliberalismo financiero, también alertó que los nuevos puestos no solo fueron insuficientes para compensar los perdidos, sino que presentaron mayores niveles de precariedad. Mientras se redujo el empleo asalariado registrado, la cantidad de monotributistas creció un 11,9 por ciento. “Se profundizó la precarización laboral”, sostuvo la UNDAV, que vinculó el fenómeno con el debilitamiento de las instituciones laborales, la pérdida de peso de los sectores sindicalizados y la expansión de trabajadores ocupados cuyos ingresos no alcanzan para salir de la pobreza.

Caso emblemático

La investigación de la UNDAV concluyó que se consolidó una estructura laboral dividida: “Una minoría vinculada a sectores primarios exportadores y una mayoría concentrada en actividades de baja productividad y bajos ingresos”, una situación que limita las posibilidades de desarrollo económico y social y profundiza la desigualdad entre los trabajadores.

En el caso de Tenaris Siat, la situación de la planta desafía un poco este esquema, porque la firma es proveedora del sector de los hidrocarburos, a través de los tubos sin costura y otros materiales, pero ante el avance de la importación perdió licitaciones claves. Al no poder producir los caños del Gasoducto Perito Moreno, 150 operarios quedaron en la cuerda floja. El pedido de la junta interna fue garantizar la continuidad laboral hasta fin de año, y ver si apareen nuevos trabajos. Pero delegados le confirmaron a Data Gremial que hasta el momento “la firma no cumplió la orden de dejar entrar a los contratados cesanteados”.

La empresa no cumple la orden de reincorporar a los trabajadores, y rompió el diálogo con nosotros y los funcionarios”, agregaron las fuentes consultadas. El Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, conducido por Walter Correa, dictó una conciliación obligatoria por 15 días con el objetivo de “retrotraer la situación al inicio del conflicto” y dejar sin efecto los despidos. Sin embargo, la comisión interna denuncia que la empresa continúa incumpliendo la medida.

En la audiencia del 8 de julio no hubo avances, y el 13 de julio la patronal insistió en trasladar el reclamo a la órbita de la Secretaría de Trabajo nacional, que conduce Julio Cordero, ex abogado del grupo Techint y funcionario clave en la gestión de Javier Milei. Ante la falta de respuestas, los trabajadores resolvieron avanzar con un plan de lucha que incluye movilizaciones hacia la sede de la UOM Avellaneda. “Sólo con la unidad de los compañeros vamos a poder sacar adelante este problema”, afirmó otra de las fuentes de la comisión metalúrgica en el lugar. Cabe recordar que la intervención nacional del gremio es una complicación para articular acciones.

Actividad industrial

Estos datos se dieron en momentos que la actividad industrial volvió a mostrar señales de enfriamiento. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la utilización de la capacidad instalada se ubicó en 58,4 por ciento durante mayo de 2026, un nivel inferior tanto al registrado en abril como al del mismo mes del año pasado.

El dato interrumpió la recuperación que el indicador había mostrado desde comienzos de este año y volvió a poner el foco sobre la debilidad que atraviesan varios sectores fabriles. La capacidad instalada refleja qué porcentaje del potencial productivo de las plantas industriales está efectivamente en funcionamiento. En otras palabras, permite medir cuánto de la maquinaria disponible está siendo utilizada para producir bienes. El retroceso de mayo evidencia que una parte mayor del aparato industrial permaneció ociosa respecto de los meses anteriores.

Según el informe, la utilización de la capacidad instalada descendió 1,5 puntos porcentuales respecto de abril, cuando había alcanzado el 59,9 por ciento. También quedó 0,5 puntos por debajo del 58,9 por ciento registrado en mayo de 2025. La evolución mensual muestra que el indicador había iniciado el año en 53,6 por ciento, subió a 54,6 por ciento en febrero, escaló hasta 59,8 por ciento en marzo y llegó a 59,9 por ciento en abril. Sin embargo, mayo cortó esa tendencia positiva y marcó el primer retroceso desde enero.

El resultado mantiene al nivel general de utilización de las plantas industriales en valores relativamente bajos desde una perspectiva histórica, en un escenario donde varios rubros todavía enfrentan una demanda débil y menores niveles de producción. Pese al descenso general, algunos complejos industriales continuaron trabajando con elevados niveles de utilización de sus instalaciones.

El panorama fue considerablemente más complejo para otros segmentos industriales. La metalmecánica, excluida la industria automotriz, registró el mayor deterioro interanual al desplomarse desde 46 por ciento hasta 38,7 por ciento. El informe oficial vinculó esa baja principalmente con una menor fabricación de maquinaria agropecuaria y de electrodomésticos.