La Confederación General del Trabajo (CGT) inauguró este viernes una muestra interactiva en el Espacio Memoria (exESMA), en el marco del 50° aniversario del golpe de Estado, con el objetivo de visibilizar la persecución sufrida por los trabajadores durante la última dictadura cívico-militar y destacar la resistencia del movimiento sindical en la lucha por la recuperación de la democracia.
La exposición se lleva adelante en la Casa de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, bajo el título “Resistencia de las trabajadoras y trabajadores organizados en dictadura y su lucha por la recuperación de la democracia”. El acto contó con la participación de Taty Almeida y los cosecretarios generales de la CGT, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, junto a una nutrida presencia de dirigentes sindicales.
Durante la inauguración, Almeida remarcó el valor de mantener viva la memoria colectiva. “Todos nuestros hijos eran trabajadores, estudiaban y trabajaban. Así que es muy importante que sigamos inaugurando muestras de este tipo, porque forman parte de la memoria que Milei quiere borrar”, sostuvo ante los presentes.
Un recorrido por la persecución y la resistencia
La muestra permanente está emplazada en la planta alta de la Casa Nuestros Hijos, la Vida y la Esperanza, y reúne más de dos mil documentos, mil fotografías y múltiples pantallas interactivas distribuidas en cuatro salas. A través de estos materiales, los visitantes pueden acceder a testimonios que reconstruyen cómo la dictadura persiguió a trabajadores, delegados y dirigentes sindicales, y de qué manera los gremios resistieron frente al terrorismo de Estado.
El recorrido pone especial énfasis en la implementación del modelo económico impulsado por el entonces ministro José Alfredo Martínez de Hoz, que —según se destaca— requería la desarticulación de los sindicatos para poder avanzar.
La exposición estará abierta al público de lunes a viernes de 10 a 16 y los sábados de 10 a 18 en Avenida del Libertador 8151, en la Ciudad de Buenos Aires.
Memoria, democracia y advertencias al presente
Por su parte, Cristian Jerónimo subrayó la importancia del espacio inaugurado. “Para nosotros, hoy estar aquí inaugurando un espacio de memoria es muy emocionante”, afirmó, al tiempo que recordó a quienes “lucharon sin abandonar sus convicciones por la democracia y la patria”.
El dirigente también agradeció a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y advirtió sobre los riesgos actuales: “La democracia no está garantizada cuando no se la construye ni se la defiende y cuando se olvida de la memoria, verdad y justicia que demanda nuestro pueblo”.
En esa línea, Taty Almeida volvió a tomar la palabra y, con su característico tono, destacó la importancia de que las nuevas generaciones conozcan lo ocurrido durante la dictadura. “Van a venir colegios y los chicos tienen que saber lo que fueron esos años de horror”, expresó, y agregó: “Las Madres ya quedamos poquitas, pero a pesar de los bastones y las sillas de ruedas, las locas seguimos de pie”.
Además, reiteró su reclamo histórico: “Que nos digan dónde están los restos de nuestros hijos”.
El rol del movimiento sindical en la historia reciente
Octavio Argüello también remarcó la centralidad de los trabajadores en la memoria de la dictadura. “No podía no estar presente esta historia siendo que los trabajadores representan casi el 70 por ciento de los desaparecidos”, señaló, y definió al régimen como “un modelo genocida que buscó exterminar a quienes defendían la dignidad y los derechos”.
Asimismo, vinculó aquel proceso con el presente al advertir que “vinieron a implantar un modelo económico que es el mismo que quiere imponer este gobierno”.
Del acto participaron además dirigentes como Andrés Rodríguez (UPCN), Héctor Daer (Sanidad) y Rodolfo Daer (Alimentación), quienes acompañaron la iniciativa impulsada por la central obrera.
Una memoria construida desde los gremios
El secretario de Derechos Humanos de la CGT, Julio Piumato, destacó el valor de la muestra como una forma de saldar una deuda histórica. “Había un vacío en la historia oficial sobre la lucha contra la dictadura”, afirmó, y explicó que esa invisibilización fue funcional al modelo económico de la época.
Piumato identificó dos etapas en la acción sindical durante la dictadura: una primera de resistencia frente a la represión y una segunda, a partir de 1981, con un carácter más ofensivo para recuperar derechos.
Por su parte, la directora de la Casa de las Madres, Paula Maroni, valoró el trabajo conjunto que permitió concretar la muestra y destacó el impulso de la nieta recuperada Victoria Montenegro. “En esta casa se sueña fuerte y el que entra con un proyecto, lo realiza porque esta casa late con el corazón de las madres”, expresó.
Finalmente, Maia Volcovinsky, del gremio de judiciales, sostuvo que la muestra no solo permite comprender el pasado, sino también el presente. “Allí se instaló un modelo económico que destruyó la industria, precarizó el trabajo y dejó huellas que aún hoy seguimos enfrentando. Recuperar esa historia es también una forma de fortalecernos para lo que viene”, concluyó.