Como hizo hace unos días la jefatura de Gabinete, que produjo un ajuste millonarios que entre otras cosas generó la protesta del sector salud, otro funcionario del gabinete de Javier Milei prepara una profunda motosierra que alarma a los estatales. Se trata de Sandra Pettovello, titular del Ministerio de Capital Humano, que adelanta una reestructuración a fondo de sus funciones y alcances de su cartera, con el consecuente recorte de áreas, subsecretarías y direcciones generales. De acuerdo a la información brindada por el diario Página/12, se trata de unos 2.500 millones de pesos, que se teme traerá una nueva ola de despidos, además del cierre de funciones de la administración pública.
La inminente resolución ministerial, que el matutino porteño dice se conocerá dentro de próximas 48 horas, ajusta unas 58 áreas organizativas que pasarán “a mejor vida” y sobre otras 42 que se unificarán o degradarán. El resultado un “ahorro de unos 2.500 millones pesos por año”, según los cálculos del propio gobierno, en sintonía con la bajada de línea achicar lo más posible el gasto que baja desde Economía. Los gremios estatales ya se anticipan a una posible tanda de despidos --podrían superar los mil--, otra más de las tantas que ya vienen sacudiendo al sector.
De acuerdo a los documentos, la poda sería de una magnitud brutal y alcanzaría direcciones completas de Recursos Humanos; de Gestión Administrativa; de Legales y Asesoramiento Jurídico, y de Auditoría Interna de las ahora secretarías (antes ministerios) de Educación, Trabajo y Niñez (ex Desarrollo Social).
Consecuencias
El ajuste dejaría personal mínimo funciones muy sensibles del ministerio hacia adentro, comandadas en casi todos los casos por profesionales, como la gestión de personal, el control presupuestario, las compras y contrataciones, el soporte técnico informático, el mantenimiento de edificios y el asesoramiento jurídico técnico, entre otras. El resultado será un ministerio “todavía de una gran magnitud (unificó tres ex ministerios importantes para gestiones anteriores) combinado con una estructura administrativa mínima”. Según fuentes gremiales, afectaría las funciones cotidianas de la cartera e, indirectamente, a la población a la que están dirigidas las políticas sociales.
Entre los argumentos para el ajuste, los documentos mencionan la necesidad de que Capital Humano “esté alineado con las políticas de transformación y simplificación de la Administración Pública Nacional”, por lo que detrás de la decisión se ve la mano del Ministerio de Desregulación. Pettovello, cuentan, aceptó el rediseño que le impuso Federico Sturzenegger con la misma resignación con la que acató los recortes en distintos programas sociales que ordenó Luis “Toto” Caputo.
Antecedentes del ajuste
Este nuevo ajuste administrativo al interior de Capital Humano se complementa con el que ya sufrió la semana pasada con la decisión Administrativa 20/2026 que Caputo aplicó de manera transversal a todo el gasto público por 2,5 billones de pesos. La cartera de Pettovello no se llevó la peor parte, pero igualmente vio cómo la motosierra pasaba por programas sociales sensibles.
Entre ellos hubo algunos de asistencia directa que contaban con créditos de la CAF, como “Acciones de Inclusión Social”, al que se le drenaron nada menos 27 mil millones de pesos; o “Acciones de Empleo”, de la Secretaría de Trabajo, al que se le ajustaron 16.674.897 de pesos. También la ligaron programas de asistencia indirecta a través de comedores que gestionan las organizaciones sociales.