Citroën deja de fabricar autos en la Argentina y profundiza la crisis de la industria automotriz: 400 puestos de trabajo en vilo

La automotriz francesa Citroën dejará de fabricar vehículos en la planta de El Palomar y profundiza el ajuste sobre la industria automotriz argentina. La empresa ya ofrece retiros voluntarios, peligran unos 400 contratos laborales y crece la preocupación por el impacto sobre el empleo y toda la cadena autopartista.

Lunes, 25 de mayo de 2026 16:30

La salida de la producción local de Citroën sumó un nuevo capítulo al deterioro que atraviesa la industria automotriz argentina. La firma francesa dejará de fabricar vehículos en el país y concentrará su estrategia regional en Brasil y Uruguay, una decisión que marca el cierre de una etapa histórica para la marca del Doble Chevron y vuelve a encender alarmas sobre el futuro del empleo industrial.

El último modelo producido en la planta bonaerense de El Palomar fue la Berlingo Furgón, que ya comenzó a despedirse de la línea de montaje. El utilitario será reemplazado por la nueva Berlingo Work Van L2 importada desde España, mientras que el resto de la gama comercial de la automotriz llegará desde otros mercados.

La medida impacta de lleno sobre la histórica fábrica ubicada en el partido bonaerense de Tres de Febrero. Allí dejarán de producirse tanto la Citroën Berlingo como la Peugeot Partner, dos modelos emblemáticos del Grupo Stellantis que durante años formaron parte del entramado industrial automotor argentino.

Con este cambio, la planta quedará enfocada únicamente en la fabricación de los Peugeot 208 y 2008. Sin embargo, el recorte de producción no aparece como un hecho aislado. Según trascendió en el sector, la fábrica atraviesa además suspensiones programadas y el cierre de uno de sus turnos de producción como consecuencia de la caída de la demanda en el mercado interno.

En paralelo, la empresa comenzó a convocar de manera individual a operarios de la planta para ofrecer retiros voluntarios. Según trascendió, las propuestas incluyen entre cinco y siete salarios adicionales para quienes acepten desvincularse. Mientras algunos trabajadores evalúan las ofertas, otros rechazan abandonar sus puestos en un contexto de creciente incertidumbre dentro del sector automotriz.

A esto se suma el vencimiento de alrededor de 400 contratos laborales que, de acuerdo con fuentes del sector, en gran parte no serían renovados en las próximas semanas.

La situación genera preocupación no solo entre los trabajadores de la planta, sino también en toda la cadena autopartista vinculada a la producción local. En los últimos años, El Palomar ya había atravesado suspensiones, reducción de actividad y cierres parciales de turnos, en medio de un mercado interno debilitado y un esquema industrial cada vez más orientado hacia la importación.

La situación refleja una tendencia cada vez más marcada dentro de la industria automotriz nacional: el crecimiento de la dependencia de vehículos importados, principalmente provenientes de Brasil, mientras las terminales radicadas en la Argentina reducen actividad, ajustan producción y avanzan con esquemas de reorganización interna.

Cambio de estrategia regional

La estrategia regional de Stellantis muestra con claridad ese giro comercial. En Brasil, Citroën produce actualmente los modelos C3, Basalt y Aircross, mientras que en Uruguay fabrica el utilitario Jumpy. En paralelo, la marca reforzó en la Argentina la comercialización de vehículos importados desde Europa, como los nuevos C4 Hybrid y C5 Aircross.

En ese marco, y a pocos días de la entrada en vigencia del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea para la reducción de aranceles extrazona, la automotriz lanzó además en el mercado argentino el nuevo C5 Aircross importado desde Europa.

El modelo se convirtió en uno de los primeros vehículos europeos en ingresar al país con una reducción del arancel de importación, consolidando el cambio de orientación comercial de la empresa hacia una estrategia crecientemente apoyada en unidades fabricadas fuera de la Argentina.

Un golpe simbólico para la industria nacional

El cierre de la producción local deja además un dato simbólico para el sector automotor. Las utilitarias fabricadas en El Palomar habían logrado sostener durante años niveles relativamente estables de demanda incluso en contextos recesivos, por lo que la decisión de discontinuarlas expone la profundidad de la crisis que atraviesa el mercado interno.

El deterioro del consumo y la caída de la actividad comenzaron así a impactar incluso sobre segmentos históricamente considerados más resistentes dentro de la industria.

Durante el primer cuatrimestre de 2026, Citroën alcanzó un 4,7 por ciento de participación de mercado en la Argentina. Sin embargo, buena parte de esas ventas ya provenían de vehículos importados desde Brasil, anticipando el nuevo esquema regional que ahora la automotriz terminó de consolidar con el cierre de su producción local.