Según un informe oficial, en mayo el salario real de los empleados privados registrados retrocedió 2 por ciento mensual, incluso en un contexto de desaceleración de precios. En el último año hubo ocho gremios que consiguieron sacar ventaja en la carrera contra la inflación, pero hubo otros convenios que perdieron más de 10 por ciento. Los datos que publicó la Secretaría de Trabajo mostraron que el poder de compra del salario promedio de los trabajadores formales del sector privado cayó un 2 por ciento en mayo respecto del mes anterior, medido sin estacionalidad. En paralelo, el salario medio de los principales convenios colectivos retrocedió un 1,4 por ciento en términos reales.
Tal como sucede con la actividad económica que registra el estimador mensual del INDEC, la variación salarial también parece estar entregada a una dinámica de "serrucho", con subas y bajas alternadas mes a mes y sin encontrar una tendencia definida. El año comenzó con una recuperación salarial real (por sobre la inflación) de 0,5 por ciento, en febrero y marzo hubo retrocesos de 0,2 y 0,3 por ciento en cada caso, en abril otro repunte marcado de 1,3 por ciento y en mayo, último dato, una caída pronunciada.
En una mirada más amplia, el informe de la cartera laboral midió que el salario medio del empleado registrado privado se ubicó en mayo apenas 0,2 puntos porcentuales por encima del nivel de noviembre de 2023. Como contraste, al salario negociado en paritarias le fue bastante peor: la remuneración pactada en los principales convenios colectivos entre gremios y cámaras empresarias acumuló una caída real de 7,7 por ciento, también en relación a noviembre de 2023.
Creciente brecha
El documento atribuye esa diferencia a la creciente brecha entre los salarios efectivamente percibidos por los trabajadores y los incrementos acordados en las negociaciones colectivas. Es decir, la práctica extendida de acordar aumentos por fuera del convenio. En la comparación interanual también se observan retrocesos. Entre mayo de 2025 y mayo de 2026, el salario promedio de convenio perdió un 5,2 por ciento de poder adquisitivo, mientras que el salario medio del empleo registrado privado cayó un 2,4 por ciento.
Para la Secretaría de Trabajo, esta dispersión "da cuenta de diferencias significativas en el poder de negociación salarial entre sectores" y muestra que "los efectos de las condiciones macroeconómicas no han sido homogéneos", sino que derivaron en una creciente diferenciación de la evolución de los salarios entre las distintas actividades.
Por su parte, la consultora C-P coincide en que la baja de la inflación todavía no alcanza para recomponer los ingresos. En su último informe sostuvo que, "a pesar de la fuerte desinflación, la exigente pauta salarial genera una pérdida de poder adquisitivo de los salarios" y que el deterioro "solo se revierte esporádicamente". Según la consultora, la desaceleración del IPC permitiría que la caída de los salarios se frene en los próximos meses, aunque el escenario sería más bien de "estancamiento" y no de recuperación franca.
Relevamiento
El relevamiento contempla 27 convenios colectivos de amplia cobertura, que representan alrededor de 3,6 millones de trabajadores registrados. La realidad salarial difiere según qué sector se observe. Ocho convenios registraron mejoras reales en los salarios en el último año. El mayor incremento correspondió a los encargados de edificios, con una recomposición del 4,2 por ciento, seguidos por Camioneros (3,2 por ciento), Seguros (1,8 por ciento) y Entidades deportivas (1,8 por ciento).
En un segundo grupo quedaron actividades con salarios prácticamente estancados, entre ellas Bancarios, Farmacia, Aceiteros, Químicos, Industria de la Carne y Gastronómicos, cuyos acuerdos se ubicaron cerca de empatar con la inflación.