Confirmado: Flybondi ofreció “retiros voluntarios” a sus 1.500 empleados

La aerolínea low cost avanza con un ajuste sobre su plantilla en medio de una crisis operativa y financiera. Los trabajadores tienen pocos días para adherir al plan, mientras crece la incertidumbre en el sector.

Viernes, 20 de marzo de 2026 18:26

Flybondi, la línea aérea fundada en 2016 –que fuera emblema del macrismo- y actualmente controlada por el empresario Leonardo Scaturicce, ofreció este jueves un programa de “retiros voluntarios” a la totalidad de sus 1.500 empleados, en una medida que confirma el delicado momento que atraviesa la compañía.

La decisión, que ya genera preocupación entre los trabajadores, se da en un contexto de dificultades económicas, cancelaciones recurrentes de vuelos y cuestionamientos sobre la sustentabilidad del modelo de negocio de la low cost.

La propia empresa confirmó la iniciativa en un comunicado oficial: "La compañía puso en marcha un programa de retiros voluntarios", señalaron, en el marco de lo que definieron como un proceso de “rediseño organizacional” orientado a mejorar la eficiencia operativa.

Presión sobre los trabajadores y plazos acotados

Según indicaron empleados que recibieron la propuesta, el esquema de retiros voluntarios establece plazos muy breves para tomar una decisión.

El primer tramo del programa se extiende hasta el 25 de marzo y contempla condiciones similares a un despido tradicional: un salario por año trabajado más medio salario adicional, a pagar en tres cuotas. También incluye cobertura de salud por seis meses y cuatro pasajes sin costo.

En tanto, un segundo llamado —del 25 al 27 de marzo— reduce sensiblemente los beneficios: mantiene la indemnización base, pero suma apenas un cuarto de salario extra, tres meses de cobertura médica y dos pasajes sin cargo.

La diferencia entre ambas etapas refuerza la presión para que los trabajadores definan rápidamente su adhesión, en un contexto de fuerte incertidumbre laboral.

Crisis operativa y deterioro del servicio

La medida se inscribe en un escenario de creciente deterioro operativo. Flybondi acumula cancelaciones, demoras y problemas logísticos que afectan de manera directa a miles de pasajeros.

Solo en enero, la empresa canceló 150 vuelos, lo que dejó a más de 22.000 personas sin poder viajar. A raíz de esa situación, la provincia de Neuquén aplicó una multa de 228 millones de pesos.

Los problemas no son nuevos. En los últimos años, la compañía arrastró dificultades vinculadas al alquiler de aeronaves, costos operativos y disponibilidad de divisas. Actualmente, especialistas del sector señalan que el incremento de gastos —seguros, combustible, leasing de aviones y tripulación— profundizó la crisis.

Los datos de puntualidad reflejan este deterioro: apenas el 57% de los vuelos de Flybondi despegan en horario, muy por debajo de otras compañías del mercado como Aerolíneas Argentinas (89%) o JetSmart (78%), según la consultora Adventus.

Vínculos políticos y expansión en tensión

El escenario empresarial también está atravesado por factores políticos. Scaturicce, actual dueño de la compañía, mantiene vínculos con el asesor presidencial Santiago Caputo y en el último año amplió su presencia en distintos negocios, incluyendo la compra del correo OCA y el grupo logístico Flecha.

Sin embargo, el presente de Flybondi contrasta con los anuncios realizados meses atrás, cuando la firma proyectaba una fuerte expansión de su flota a partir de acuerdos con fabricantes como Boeing y Airbus, con una inversión estimada en 1.700 millones de dólares.

Aunque desde la empresa aseguran que ese plan inversor sigue vigente, la implementación de retiros voluntarios evidencia una reconfiguración interna marcada por restricciones económicas.

Un antecedente que encendió las alarmas

La decisión de avanzar con retiros voluntarios no surge de manera aislada. Tal como anticipó ayer Data Gremial, el clima interno en la compañía ya mostraba señales de ajuste y preocupación entre los trabajadores ante posibles recortes.

En ese marco, la apertura del programa a toda la plantilla confirma que la empresa busca reducir costos laborales en un contexto adverso, una estrategia que suele funcionar como antesala de despidos o reestructuraciones más profundas.

Incertidumbre laboral en el sector aerocomercial

El caso de Flybondi vuelve a poner en primer plano la fragilidad del empleo en el sector aerocomercial, especialmente en las compañías low cost, donde los márgenes de rentabilidad son más ajustados y las variables macroeconómicas impactan con mayor fuerza.

Mientras la empresa sostiene que el programa es voluntario y apunta a mejorar la eficiencia, entre los trabajadores crece la preocupación por la estabilidad laboral y la posibilidad de que este proceso derive en una reducción más amplia de la plantilla.

En un contexto económico complejo, el “retiro voluntario” aparece, una vez más, como una herramienta de ajuste que traslada el peso de la crisis sobre los trabajadores.

 

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