Crisis sin fin: Granja Tres Arroyos no pagó los salarios de abril y los trabajadores volvieron al paro

Desde la semana pasada se debían cumplir los primeros pagos de abril, pero no lo hizo. Desde los gremios señalaron que el malestar entre los empleados viene creciendo desde hace meses debido a los reiterados atrasos y pagos fragmentados de salarios.

Lunes, 11 de mayo de 2026 10:45

La situación en la planta de Granja Tres Arroyos continúa marcada por la incertidumbre luego de que los trabajadores iniciaran medidas de fuerza ante el incumplimiento en el pago de salarios. El conflicto comenzó el jueves de la semana pasada, cuando la empresa no abonó la primera cuota correspondiente a la segunda quincena de abril, tal como se había acordado en audiencias realizadas en el Ministerio de Trabajo. Frente a esa situación, los trabajadores resolvieron avanzar con asambleas y trabajo a reglamento, profundizando luego la paralización de la faena en la planta de Concepción del Uruguay.

Desde los gremios señalaron que el malestar entre los empleados viene creciendo desde hace meses debido a los reiterados atrasos y pagos fragmentados de salarios, una situación que afecta directamente la economía de cientos de familias.

En las últimas horas, Sergio Vereda, representante del Sindicato de la Carne, explicó que actualmente la planta se encuentra sin actividad debido a que habitualmente no se trabaja los sábados, domingos ni lunes. En ese marco, indicó que será recién el martes cuando se defina si los trabajadores retoman las tareas o continúan con las medidas de fuerza, dependiendo de que la empresa cumpla con el pago de la cuota adeudada acordada previamente.

Alarma

La crisis genera preocupación en toda la ciudad, teniendo en cuenta que la firma representa una de las principales fuentes de empleo industrial de Concepción del Uruguay y uno de los actores más importantes del sector avícola nacional. El caso de Granja Tres Arroyos se suma a otros antecedentes en la industria, como el de Cresta Roja, que arrastra dificultades estructurales desde hace más de una década y enfrenta reiteradas versiones de cierre de plantas.

A fines de 2025 la compañía ya había enfrentado dificultades para pagar salarios, situación que logró normalizar en enero. Sin embargo, el deterioro continuó. Un informe de la consultora String-Agro señala que marzo será un mes decisivo: si no se reactivan exportaciones en abril, el riesgo de cesación de pagos podría volverse concreto.

Importaciones

Fuentes del sector advierten que el ingreso de pollo brasileño a precios más bajos comenzó a ganar espacio en supermercados y comercios minoristas, generando una competencia que los productores locales aseguran no poder igualar. A esto se sumó el impacto de restricciones sanitarias vinculadas a la gripe aviar, que limitaron exportaciones clave —especialmente hacia Europa— y afectaron un esquema productivo que depende en buena medida del mercado externo para equilibrar costos.

El epicentro de la crisis se ubica en Concepción del Uruguay, donde la firma opera el frigorífico avícola más grande del país. La planta supo emplear a cerca de 1.500 trabajadores; actualmente quedan alrededor de 700. En los últimos meses se registraron unos 160 despidos y cerca de 300 retiros voluntarios, aunque persisten reclamos por indemnizaciones pendientes. En una ciudad de aproximadamente 80 mil habitantes, el eventual cierre o una reducción masiva de personal tendría un fuerte impacto social y económico, dado el peso histórico del frigorífico como principal empleador formal.