Lejos de combatir al trabajo no registrado, el Gobierno hace todo lo posible para que se consolide y multiplique mediante la flexibilización de controles y penalidades, una clara situación que muestra cómo la administración de Javier Milei corrió el eje sobre los trabajadores hacia los empresarios.
El ejemplo de dicha situación es la realización de una prueba piloto en que las inspecciones funcionarán como “visitas de cortesía” para comentarle a los integrantes de la patronal sobre las “virtudes” de la reforma laboral. En principio, estará destinada para comercios y pymes
De esta manera, unos 300 funcionarios de la Secretaría de Trabajo y de las agencias territoriales, se verán obligados a cambiar su forma de realizar sus tareas, ya que dejarán de ser “policía del trabajo” y pasarán a convertirse en representantes de un “Estado amigable” para los empresarios, aún, para aquellos que incumplen con los derechos conquistados.
A favor de la patronal
Su denominación oficial es Programa de Fomento del Empleo y Buenas Prácticas, el cual cual reemplazó al Plan Nacional de Regularización del Trabajo, que estaba vigente desde el 2003 e incluía la coordinación de las áreas de Trabajo, Seguridad Social y la exAFIP para el control de la adecuada registración de los trabajadores en una empresa.
La mencionada iniciativa deja de lado la aplicación de multas y la posibilidad de ejecutar acciones ante la Justicia contra los empleadores que no respetaban la normativa así cómo su inclusión al registro público.
Sin embargo, desde el 2025, el Ejecutivo nacional actual desarticuló esa política pública y con la Ley Bases desactivó gran parte de las sanciones económicas que existían para castigar la precarización laboral y luego sumó el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), con reducción de aportes y contribuciones y mejora de condiciones para no ser incluido en el registro.
Un largo camino
Según publicó El Destape, el nuevo mecanismo de control programa “no menos de cuatro visitas a cada empresa antes de llegar a la instancia de sustanciar una multa por trabajo irregular”
Al citado medio, la confiaron que “de hecho en un primer contacto los empleados ni siquiera deberían consultar por la cantidad de trabajadores en cada unidad abordada”.
La finalidad de esto es que demuestren un contacto “amistoso y con el objetivo de mostrar predisposición a colaborar con el propietario”.
Asimismo, detallaron que, en la visita inicial “podrán contarles a los responsables del establecimiento las bondades de la reforma laboral y del registro de cada empleado”.
Luego, indicaron que las recorridas posteriores siempre deberán respetar “la cordialidad y la predisposición”. Esas actitudes la deben sostener “incluso ante la persistencia de la irregularidad, a brindar información y prestar colaboración”.
También, informaron que desde la Secretaría de Trabajo revelaron que, aunque resulte llamativo, “es usual hallar propietarios con personal a cargo que desconocen nociones básicas como obtener clave tributaria”.
La política anti derechos laborales del Presidente ya destruyó 300 mil puestos de trabajo e incrementó el empleo no registrado al superar el 43 por ciento, después de la eliminación de las multas económicas.