Dante Camaño es el jefe de la seccional porteña del Sindicato de los Gastronómicos desde hace 38 años. Su hermana Graciela Camaño se casó con Luis Barrionuevo en los 70, pero están hace algo más de un año distanciados. Cuentan en el entorno de ambos que los efectos de la pandemia sentenciaron la pareja.

La crisis conyugal tiene ahora sus coletazos en la actividad gremial. Barrionuevo, que es el jefe nacional de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA), impulsó una lista opositora para desbancar a su excuñado de la seccional de Capital.

La pulseada esconde un interés adicional: la sede porteña de los gastronómicos es una de las pocas del país que tiene superávit y que atesoraría en una cuenta bancaria unos 30 millones de dólares.

Barrionuevo lo acusa de traidor y de haberse rebelado “contra quien lo inventó”, mientras que Camaño dice que ya no le queda “ninguna deuda para pagarle a ese hijo de puta”.

Camaño está muy enojado por el tema eleccionario: dice que su excuñado le ensució la elección y le mandó barrabravas, y que el tiempo que está perdiendo con eso lo aleja de cuidar a su madre, de 88 años, que no está pasando un buen momento de salud.

El titular de UTHGRA Capital expresó: “Es un viejo mentiroso que está solo y que se acostumbró a comprar a la gente con su billetera, y ahora que no tiene un peso no sabe qué hacer”.

Las votaciones ahora están en la Justicia Electoral y será ella la que deberá definir. Los que conocen el paño dicen que Camaño ganó con comodidad y por eso se animó a amenazar: “En cuatro años voy a ir por el sindicato nacional (el lugar que hoy ocupa Barrionuevo), voy a hablar con todos los compañeros que están descontentos con él y con su forma de liderar”.

Por el lado del Barrionuevismo no se preocupan y explicaron: “A Dante no lo conoce nadie”.